Jair Clodoaldo Xilotl Sánchez
Fue demolida una obra pública que era un monumento a la figura del prócer de la patria Benito Juárez García en el centro histórico de Teocelo, ¿y luego?, veamos.
En este caso no era un monumento histórico, sin embargo, sí requería de una autorización del Congreso para demoler una obra pública que le costó al pueblo.
La no consulta ciudadana hace que lo que se vaya a construir sea intrascendente, porque nace de un ejercicio autoritario; debieron informar primero, ni siquiera consultar, informar, eso hubiera legitimado tal vez la obra a realizar: caso contrario no lo hicieron, entonces no hay argumento valido de que lo vayan a construir, por más buena fe y voluntad que tenga la misma obra, justifique el nuevo gasto.
Ahora, ¿qué urgencia de «componer» los juegos infantiles? Según eso harán en el espacio donde demolieron la obra. ¿Eso cambia la situación de los niños de Teocelo?, en nuestro municipio hay muchos de ellos en extrema pobreza.
¿Por qué hacer una obra de relumbrón, cómo el monumento a la madre que construyó el alcalde anterior atrás del Palacio municipal y que tira 10 mil litros de agua cada vez que lo limpian; habiendo calles por componer o construir?
Se desnuda el tamaño y la forma del gobierno municipal, el convencmiento propio de que la gente se traga lo que sea, ¿por el silencio ciudadano observado?, no es así; el silencio es la aún expectativa ciudadana de querer creer que la decisión en las urnas debió haber dado para más, la sorpresa de lo contrario, la frustración, la conclusión a menos de dos meses de gobierno al no haber señales que auguren buenas decisiones sino todo lo contrario, cada que pasa el corto tiempo en el ejercicio del poder aleja más al que gobierna del gobernado, no importa si votaron o no por ellos, la desilusión es generalizada y esto apenas comienza.
No hay que olvidar que el PT repitió triunfo en el municipio teocelense, de una administración gris, más religiosa que laica, confundiendo a la ciudadania con la feligresía, y con argucias comprobadas pero desestimadas por el OPLE se les concedió el triunfo, ¿Cómo responderá el electorado el próximo año?, porque los números que tienen en el partido oficial son muy halagueños, con y sin alianza, lo que de entrar en un análisis de si se dan a favor los resultados en la próxima elección tal vez no sean capaces de superar los resultados de la elección pasada, con números menores a la elección a la gobernatura anterior a esa.
Si de alguna manera la ciudadanía puede mostrar su aprobación o no es en la urna, más allá de las propuestas sería una forma de mostrar su descontento con la forma de gobernar, es decir, al final la opinión pública sí pesa, y puede pesar bastante, ya veremos.





