Jorge Arturo Rodríguez
Tierra de Babel
Los milagros no caen del cielo; pero aún hay mucha gente que cree lo contrario. Ni hablar. En mi caso, estoy convencido que lo imposible es posible, siempre y cuando se haga hasta lo imposible. Es decir, que el milagro sea realmente milagroso, de otro modo… Como bien lo dijo mi amigo Fernando Curiel: “La burocracia cura milagrosamente la inteligencia.”
Bueno, de lo que sí estoy convencido es de la certeza de la incertidumbre en la que estamos viviendo muchos mexicanos, por más que tratemos de engañarnos de que todo va bien. Ese “Estoy bien” es la mentira más común en la historia de la humanidad, me dijeron por ahí.
No nos preocupemos, habrá más austeridad republicana; ya lo dijo la presidenta Claudia Sheinbaum: “Tenemos que garantizar los programas de bienestar, salud, vivienda y la inversión… por eso es muy importante el desarrollo económico del país”. Eso: ¡eficiencia en la administración pública! ¿O asegurar el rebaño votante?
Sheinbaum añadió: “Somos más que franciscanos, se tienen que reducir los gastos, estamos revisando todos los gastos.” Eso es todo. Aunque por ahora suban los precios de la canasta básica y demás. Claro, los de arriba, arriba, arriba ni se inmutan por ello, puesto que se han robado y siguen robando… ¡Qué milagrosa riqueza les llueve del cielo!
Vaya, que para los gobiernos y anexas no hay problema, porque si es problema tiene solución, o si no, ahí se irá tapando, bacheando, haciendo como que se hace, dizque solucionando, resolviendo. La simulación completa y mejorada. En fin, para los gobiernos de México, como canta Ricardo Arjona, “…el problema no es problema”.
No compliquemos las cosas; seamos felices. Más porque se avecina el Mundial de Futbol y todo lo demás vale pura… La violencia, la impunidad, la corrupción, los desparecidos, la destrucción de nuestro medio ambiente, incluso las improvisaciones y ocurrencias… Eso no es nada.
¿Por qué no somos un pueblo normal? Tolerante y etc., pero con las autoridades, políticos y compañía, puesto que ellos saben lo que hacen para lograr “bienestar para el pueblo”. Ajá.
Debemos dejarnos manipular más. John Kenneth Galbraith sostuvo: “Para manipular eficazmente a la gente, es necesario hacer creer a todos que nadie les manipula.”
¡Qué suerte la de mi México querido! Porque ya se la saben: mentir quema calorías, al huir de la verdad.
Los días y los temas
Aun con lo anteriormente comentado, no puedo dejar de citar a la senadora Lilly Téllez -me digan lo que me digan de ella-. En el Foro Internacional Texas Policy Summit 2026, celebrado en días pasados en Austin, Texas, expresó: “El hecho de que una organización criminal puede desplegar este nivel de poder militar y esta perturbación territorial solo es posible porque tiene el apoyo directo de los miembros del gobierno… ya no nos enfrentamos a un ordinario crimen organizado sino a una fusión entre carteles criminales y poder político”. ¿Será?
Mientras lo piensan… ¡Uf! Una vez me comentó mi gran amiga Carmen Leñero: “Si me detengo a pensar, las ideas pasan de largo.” Acomódense, si gustan. Digo, mientras lo piensan eso de que seguimos con la narcopolítica a cuesta o no, el periodista Alberto Capella, en su artículo “Mientras el Estado improvisa, el crimen planea”, escribió: “En cualquier empresa seria hay visión de largo plazo, misión clara, objetivos medibles, presupuesto suficiente, reglas de operación, controles internos, directivos competentes y capacidad de adaptación. Si nada de eso existe, la empresa fracasa. Eso, en buena medida, es lo que le ha ocurrido a la seguridad pública en México durante décadas.”
Añadió: “Mientras el Estado mexicano muchas veces se comporta como una empresa mal administrada, el crimen organizado sí ha aprendido a actuar como una corporación moderna. Planea a largo plazo, disputa mercados, diversifica riesgos, recluta, usa inteligencia y defiende territorios. Ellos piensan a largo plazo. Nosotros demasiadas veces pensamos al siguiente informe de gobierno”.
Concluye Capella: “México sí sabe mucho más de lo que a veces admite. Lo que no ha tenido con suficiente consistencia es continuidad, disciplina institucional y voluntad política para sostener una verdadera reconstrucción. Porque mientras el Estado improvisa, el crimen planea.” (lasillarota.com, 09/04/2026).
Ojo: los milagros caen del cielo.
De cinismo y anexas
El aforismo de Armando Páez “Calvicie”, dice: “El problema no es perder el pelo; el problema es perder la cabeza y no untarse algo para evitarlo.” Ahí ´ta.
Ya lo sabemos: “Mi honestidad tiene un horario flexible”, dice un político a otro. Y este otro señala: “¿Qué le dijo una mentira a otra? “¡Cúbreme!”
Pero no hay problema. ¿Por qué se suicidó Hitler? Porque le llegó la factura del gas.
Hasta la próxima.





