LA TÁCTICA DEL AVESTRUZ, MENSAJE OMINOSO

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Ana Rosa Valdés Salazar

En mi opinión

​De nueva cuenta, el gobierno morenista de Veracruz, por conducto de su bancada en el Congreso del Estado, les dijo a los veracruzanos que no está dispuesto a escuchar cuestionamientos que contravengan la narrativa oficial, que difunde y pretende imponer una imagen idílica de la Entidad, donde según ellos todo es bonito, sin problemas y el pueblo vive feliz, feliz, como en el discurso sostenido contra viento y marea en las mañaneras del sexenio anterior en el Palacio Nacional.

​A pesar del compromiso formal de evitar que volviera a suceder, los diputados de Morena nuevamente se ausentaron de la sesión que se celebraba el jueves 9 de abril en curso para provocar la falta de quorum y el consecuente final de esa sesión.

​Lo que hicieron, en realidad, fue abandonar su trabajo, incumplir su obligación, porque rehuir el debate, que es la esencia del trabajo legislativo, es defraudar la confianza del pueblo veracruzano que para eso les paga.

​Los evasores pretendieron justificar ante los reporteros de la fuente la huida que protagonizaron con el cuento de que quieren evitar un show porque Veracruz merece que se le hable con verdad, pero ni los reporteros les creyeron, los cuestionaron y los diputados morenistas respondieron con mentiras de un supuesto golpeteo de parte de la oposición.

​Y no les creyeron, precisamente, porque la prensa ha sido testigo de que los integrantes de la bancada legislativa mayoritaria no han permitido que nos expresemos, ya es la segunda vez consecutiva que salen corriendo.

​Mienten los diputados de Morena cuando afirman que la difusión del derrame de hidrocarburo en el Golfo afectó a prestadores de servicios turísticos y pescadores. No es la información sobre el desastre lo que los afecta, al contrario, es la desinformación sobre su origen y las acciones de remediación lo que da pie a todo tipo de especulaciones, porque hasta la fecha ninguna autoridad ha dicho cuál es la causa real de los derrames y los mexicanos, particularmente los veracruzanos, seguimos esperando que la verdad termine por salir a la luz.

​Tampoco intentamos los diputados de oposición golpear a la Gobernadora y mucho menos dañar a Veracruz, porque Veracruz son los veracruzanos y a ellos representamos todos los que integramos el Congreso estatal. Con esos argumentos, los de Morena sólo pretenden tender cortinas de humo para que continúe la opacidad.

​Pero la táctica del avestruz, a la que ya por sistema recurren los diputados morenistas al rehuir el debate, envía un mensaje ominoso no sólo a sus opositores en el Congreso, sino a todos los veracruzanos, porque en una democracia se escucha a las voces críticas y pretender acallarlas es pisotear la tolerancia que caracteriza a todo régimen respetuoso de la pluralidad. Lo dijo un ex Gobernador de Veracruz, don Fernando Gutiérrez Barrios: La crítica es el espejo del poder.

​La sociedad veracruzana es orgullosamente plural, sus integrantes tienen plena conciencia de ello y conviven en el convencimiento de que pensar diferente fortalece la cohesión social, porque el intercambio de ideas facilita el encontrar soluciones a los problemas que afrontan. Prueba de esa pluralidad y del respeto ante ella son las alternancias en el Poder Ejecutivo y en las mayorías legislativas estatales ocurridas en menos de diez años. Y las que vienen, que ponen nerviosos a quienes hoy detentan el poder que, hasta ellos lo saben, es definitivamente transitorio.

​Para colmo, una voz crítica al interior de Morena, que no pueden acallar sus correligionarios por más que quisieran, la del senador Manuel Huerta, se pronunció “en contra de que los diputados locales de su partido revienten las sesiones para evadir la discusión sobre determinados temas con la oposición. Luego de que ya lo han hecho en dos ocasiones, expresó que ‘para eso están’ y que no pueden rehuir ningún debate” (Arturo Reyes IsidoroProsa Aprisa, 12 de abril de 2026).

​No se refirió el senador Huerta a las veces anteriores en que sus compañeros de partido han disuelto el quorum, porque ya lo habían hecho antes y él está enterado, como enterado está de que el Reglamento para el Gobierno Interior del Poder Legislativo del Estado establece al respecto una sanción prevista en la fracción III de su artículo 16 Ter:

“Artículo 16 Ter. Se computará como inasistencia de la diputada o del diputado a una sesión cuando:

III. Ante la solicitud de un diputado, o a instancia del presidente, se verifique el quórum a través del Sistema Electrónico, o mediante el pase de lista, según sea el caso, y no registre su asistencia”.

​La sanción es que no se les cubrirá la dieta correspondiente a la sesión de la que se ausentaron, pero no se las aplicarán amparados en la máxima de su mentor: “no me vengan con que la ley es la ley”.