Bernardo Gutiérrez Parra
Desde el Café
El derrame petrolero que ha causado estragos irreversibles principalmente en las costas de Veracruz comenzó con un cuento. “A ver niños pongan atención: un barco de una empresa particular fondeado en las costas de Tabasco fue el que provocó el derrame. Pero que se oiga fuerte y lejos; Pemex no tuvo nada que ver, nada que ver. Es ajeno al ‘incidente’, que quede claro”.
Como el derrame siguiera prácticamente con la Semana Santa encima, nos contaron otro cuento. “No es un derrame propiamente, sino residuos de hidrocarburo o trazas. Es decir, gotitas de petróleo pero nada como para alarmarse, nuestras playas están aptas para que chacualeen en ellas los bañistas”.
Como eso tampoco pegó se recurrió a otro cuento. “El derrame fue provocado por chapapoteras que nacen de manera natural en el fondo del mar y ya. Finish con el asunto; punto final.
En Palacio Nacional reconocieron que el derrame sí era derrame; “aunque no sabemos de dónde proviene, pero ya se está investigando. Un grupo Interdisciplinario nos ayudará a aclarar este oscuro y pegajoso asunto. Por lo pronto le vamos a dar 15 mil pesotes a cada pescador afectado”.
Esto último fue una verdad a medias, porque los que recibieron ese dinero fueron quienes están apuntados en un padrón de beneficiarios de los programas del Bienestar. Pero sólo en el sur de la entidad, más de cuatro mil hombres y mujeres que se dedican a la pesca y no están en ningún padrón, no recibieron ni una reata para que se ahorquen.
La Semana Santa vino y se fue. Hubo siete ahogados en las playas veracruzanas, “Pero los tsunamis en Japón dejan más muertos”. Descontento entre los restauranteros porque no recuperaron ni lo invertido. “Pero en Haití les va peor y sin derrames. Y no chillan como ustedes”.
Los habitantes de Jamapa mostraron en las redes cientos de bolsas con chapopote que ellos mismos recolectaron y denunciaron que por primera vez en generaciones casi ningún turista los visitó.
Pero ni quien los volteara a ver.
Y el hidrocarburo denso, espeso y convertido en gruesas capas de chapopote siguió derramándose sobre Veracruz hasta ayer ¿en que al fin se paró el derrame? No, en que Pemex reconoció la fuga y dijo que proviene de un oleoducto de 36 pulgadas de su propiedad.
“Hubo fallas en los protocolos internos, particularmente en la cadena de información que permitió que el incidente fuera inicialmente clasificado como menor” dijo el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla.
“¿Cómo qué tipo de fallas?”, le preguntaron. “No nos dijeron a tiempo, nos ocultaron información”, contestó el funcionario. Pero no se preocupen, ya suspendimos a tres presuntos responsables.
A ver a ver a ver. ¿Le ocultaron información de un derrame al director de Pemex? Así es, dicho por él.
¡Pa-su-me-cha!
¿Y ahora qué sigue?
Pues tapar el chinchero derrame, pero además, limpiar los cuerpos de agua de Poza Rica y Coatzintla contaminados por otra fuga de hidrocarburo que dejó al arroyo Hueleque casi sin vida y a varias comunidades sin agua. Limpiar el río Cazones donde fueron hallados cientos de peces muertos. Vigilar la refinería de Dos Bocas que en un mes ha reportado cuatro incendios, una inundación y un derrame que llegó al mar. Lo mismo que a la refinería de Tula donde hace unas horas hubo otro incendio.
¿Y cuándo se abocarán en esa tarea?
Dicen que ya comenzaron; dicen…
Entre los récords negros que tiene la 4T en secuestros, feminicidios y asesinatos dolosos va este otro:
Del 2013 al 2018 se registraron 1,848 eventos en Pemex (así le llaman a las fugas, derrames, incendios y otros desastres). Pero entre 2019 y 2024 (el primer sexenio de los morenos), la cifra se disparó a 6 mil 609 eventos.
Futa…
Una noticia penosa, patética y triste si tomamos en cuenta que el mesías de Macuspana llegó prometiendo que rescataría a la paraestatal, la haría autosuficiente y sería un orgullo nacional.
¿Qué ha pasado con el dineral que Andrés Manuel le inyectó a Pemex durante seis años y el dineral que le ha echado Sheinbaum en el primer año de su gobierno?
Que quizá también se ha derramado, pero en los bolsillos de unos cuantos.
bernagup28@gmail.com




