Alejandra Herrera
Resulta y Resalta
RESULTA que, mientras el partido Movimiento Ciudadano se ha caracterizado por unir a sus filas a personajes impresentables, incluso algunos relacionados con la delincuencia, miembros del Partido del Trabajo, como el diputado federal, Adrián González Naveda han buscado acercamientos seguramente para tejer alianzas rumbo a las elecciones del próximo año y poner en riesgo la reputación de Morena y de la 4T al llevarlos a las mismas prácticas oscuras y malsanas del partido naranja.
Es decir, el diputado estaría haciendo alianzas hasta con el mismo diablo con tal de trabajar a favor de sus intereses.
Versiones periodísticas, revelaron recientemente que el legislador, que pertenece a uno de los partidos aliados de Morena, se reunió en la comunidad de La Joya con los alcaldes de Acajete, María Claudia Nava Sánchez y de Jáltipan, Gildardo Maldonado Guzmán, ambos emanados del partido naranja y no con muy buena reputación.
Muchos se han preguntado qué hace un legislador federal aliándose con alcaldes de un partido que ha atacado en reiteradas ocasiones a la gobernadora Rocío Nahle y, sobre todo, porque en el caso del alcalde de Jáltipan, pesan señalamientos de operar en su zona para la delincuencia.
Movimiento Ciudadano ha sido acusado de permitir la entrada a sus filas de personas de dudosa procedencia, incluso ha participado en las elecciones con presuntos delincuentes o personajes ligados al crimen organizado.
RESALTA, que en Veracruz y a nivel nacional, ha habido varios casos judiciales relacionados con personajes de Movimiento Ciudadano, presuntamente vinculados con la delincuencia organizada
Durante el proceso electoral de 2024 y 2025, la gobernadora Rocío Nahle declaró que MC postuló a candidatos ligados con la delincuencia e incluso algunos alcaldes y candidatos de ese partido habrían operado desde arresto domiciliario.
Tan sólo en las elecciones locales del año pasado, la gobernadora dijo que Movimiento Ciudadano había ganado 42 presidencias municipales, gracias al apoyo de personajes que operaron desde sus casas, a pesar de estar bajo arresto domiciliario, lo que les valió los triunfos, refiriéndose a que algunos triunfos fueron fraudulentos.
Un ejemplo, fue el caso de Gregorio Gómez, ex acalde de Tihuatlán, encarcelado por tentativa de homicidio doloso y después liberados, quien operó a favor de MC en Poza Rica, Tihuatlán y Papantla.
Asimismo, en la zona sur, Ramón Ortiz, ex dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores, acusado de delitos contra la salud y uso ilegal de armas habría operado a favor de Movimiento Ciudadano.
Otro episodio ha sido el de uno de los fundadores de MC, José Manuel del Río Virgen, cercano a al senador Ricardo Monreal y a Adán Augusto López y quien, en diciembre de 2021, fue detenido por la Fiscalía General del Estado de Veracruz, acusado de presunta participación intelectual en el asesinato de René Tovar Tovar candidato de su mismo partido a la alcaldía de Cazones de Herrera.
Procesado por homicidio doloso, actores políticos de Morena insinuaron que, Del Río Virgen, tendría vínculos con grupos criminales y que por ello estuvo en la cárcel.
En medio de todo esto, que ha enrarecido la política en Veracruz, se suma un legislador del Partido del Trabajo quien ha sostenido reuniones con alcaldes emecistas, como el de Jáltipan que, por cierto, en noviembre del año pasado, su rancho “Parceros”, fue atacado por sujetos armados.
Seguramente llamarán a cuentas al diputado para saber cuáles son sus nexos con el cuestionable partido Movimiento Ciudadano.




