Vicente Luna Hernández

¿Por qué el futbol une a México?
México llegará a 134 millones 407 mil 258 habitantes para el primer semestre de este 2026, según proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo) de estos habitantes, a 407,258 les gusta el fútbol, a 34 millones les encanta el fútbol y a 130 millones…son fanáticos del fútbol jajaja, esas son estadísticas mías.
Esos millones dw aficionados durante el torneo local de fútbol apoyan a sus equipos favoritos, los más populares: América, Chivas, Cruz Azul, Pumas y los Xolos de Tijuana y eso por quien es la “verdadera Esperanza de México” el joven Gilberto Mora Zambrano, cada aficionado brinda su apoyo incondicional más allá del desempeño en las canchas de su equipo, sin embargo, hay un equipo que logra la suma unánime de voluntades y entrega incondicional que maravilla al mundo: “El equipo tricolor”
En el Mundial México 86 los jugadores de la Selección interpretaron una canción que logró – con su letra sencilla pero sentida – emocionar a un país ávido de alegrías ante las trágicas circunstancias- terremoto del 85 – que vivía México, un país con el ánimo social decaído pero ilusionado de que a través del fútbol, tener momentos de Unidad Nacional.
“El equipo tricolor tiene mucho corazón/
Y en la cancha lo demostrará/
Con estadio y afición, con arrojo y con valor/
Jubilosos de ser anfitrión”.
“Con entrega(¡México!) y con fibra (¡México!)/
Con aplomo (¡México!) con ardor/
Y ante todo por delante/
Ambicionar el gol”.
“El equipo tricolor tiene mucho corazón/
Y en la cancha lo demostrará/
Con estadio y afición, con arrojo y con valor/
Jubilosos de ser anfitrión”.
Adelante (¡México!) con tu apoyo/
Con la idea (¡México!) de triunfar/
Ya tenemos por lo pronto/
El trofeo de Amistad”.
Quienes vivimos y disfrutamos ese Mundial aún recordamos el abucheo al presidente de la República por la inconformidad social existente y a pesar de eso, el Presidente estuvo en el Estadio apoyando a la selección nacional, el deseo de estar en el Estadio Azteca fue más grande que el temor ante un rechazo social, ¿quién le iba a quitar el orgullo de ver en vivo y apoyar a su selección nacional?
Salvo el “mal momento” presidencial, todo fue perfecto el día de la inauguración, México ganó, Fernando Quirarte Martínez – el 14 de enero del 86 había fallecido su padre – metió el primer gol, nuestro mejor jugador – Hugo Sánchez Márquez – anotó el segundo y disfrutamos su famosa celebración, en el Estadio y en todo el territorio nacional la alegría fue un bálsamo de agua bendita, ¿México está mejor hoy?
¿México está en mejores condiciones sociales que hace 40 años? ¿La Ciudad de México – después de casi 30 años siendo gobernada por la “izquierda” – está mejor que ayer? ¿Realmente es “nuestro” Mundial o simplemente “es el mundial”? ¿El caos social que se vive hoy en las calles de la Capital del país es por más “problemas sociales” o “menos gobierno”?
Lo cierto es que pase lo que pase, llueva o truene, el país este gobernado por la “izquierda” o “derecha”, haya en palacio nacional un hombre o una mujer y aunque sea “cuestionable”…nos une un balón.
Mañana más de 134 millones de habitantes directa o indirectamente apostarán, vibrarán, gritarán, con goles a favor se emocionarán, con un gol en contra se lamentarán y más allá del resultado, al final del partido se descubrirá una vez mas que México – a pesar de todo – se puede unir por un balón, ¿en que más podemos estar unidos los mexicanos sin falsas poses?
P.D.- Con el ánimo que gane México y “pierda” la “derecha, ultra derecha, izquierda y la ultra izquierda” …Escribiré otro día.