Gonzalo Guízar Valladares
En Voz Alta
El anuncio de esta semana de la gobernadora de Veracruz Norma Rocío Nahle García para someter al Instituto de Pensiones del Estado (IPE) a una revisión financiera integral para garantizar el pago de jubilaciones y fortalecer su autosuficiencia económica, es un tema que impacta directamente en el futuro de 33 mil personas pensionadas y jubiladas.
Mientras en sexenios anteriores no importó o se minimizó la forma de administración del Instituto de Pensiones del Estado (IPE), en el presente ha sido una prioridad para la gobernadora y por ello, desde el año pasado ordenó el «Programa de Revista de Supervivencia», que busca una actualización periódica de la base de datos para la cabal y correcta dispersión de pagos en Veracruz.
Con esa acción, se buscó inteligentemente la depuración de pagos. Para que no hubiese ‘coberturas fantasmas’ que siguieran engrosando el pago de pensiones que supera anualmente los 2 mil 200 millones de pesos.
Bajo ese antecedente, no debe extrañarnos que la ingeniera Nahle ha pedido que le presenten un proyecto donde se vaya retirando un fondo federal que actualmente mantiene su equilibrio financiero y que se trabaje en un esquema que logre hacer del IPE un organismo autosustentable.
La instrucción es directa y muy precisa, para que «la Secretaría de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN) y el Órgano Interno de Control realicen un análisis integral para garantizar un manejo de recursos transparente», evitando el desvío de fondos que ya afectó a la institución en otros momentos.
El punto central de esta iniciativa es garantizar la viabilidad financiera de las pensiones, eliminar gradualmente la dependencia de fondos federales, y modernizar la institución para que sea autosustentable a largo plazo,
Parte de la estrategia deberá incluir la recuperación y mantenimiento de los bienes del Instituto, desde sus hoteles, edificios, locales comerciales y predios; así como una mejora en los servicios y programas de préstamos del Instituto. Para que el patrimonio y los servicios del IPE sean factores de una balanza sana.
Para concluir quiero decir que gracias a la jefa de las instituciones de Veracruz, al poner orden en el sistema de pensiones estatal, la administración asegura que los más de 33 mil derechohabientes del IPE reciban sus prestaciones de manera puntual y sin recortes injustificados, con lo que se puede asegurar que las y los jubilados y pensionados de Veracruz tienen futuro.




