
Ángeles González Ceballos
La Sección 32 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), llevó a cabo este lunes una jornada estatal de exigencia, pero dejaron claro que no vinieron a pedir favores, vinieron a exigir respeto.
En su mensaje, el secretario general de la organización gremial más grande del Estado, Daniel Covarrubias López, sentenció: ¡A la escuela pública se le respeta!, ¡al magisterio se le respeta!, ¡a la Sección 32 se le respeta!, ¡al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación se le respeta! y ¡al Equipo Político se le respeta!
El líder magisterial planteó tres exigencias puntuales: una mesa resolutiva inmediata con funcionarios que tengan capacidad real de decisión; un calendario de atención por nivel educativo con responsables, fechas y seguimiento formal y, solución puntual a los casos documentados en materias de vacantes, pagos, prestaciones, cambios de adscripción, procedimientos administrativos, USICAMM, recategorizaciones y propuestas sindicales.
Dijo que hoy están aquí con firmeza, con unidad, porque el magisterio veracruzano ya habló, ya esperó, ya documentó y ya propuso, «y hoy, exige resultados».
»No estamos aquí por capricho, no estamos aquí por ninguna ocurrencia, no estamos aquí para confrontar por confrontar. Estamos aquí porque durante meses la Sección 32 ha privilegiado el diálogo institucional.
Hemos entregado oficios, hemos presentado pruebas, hemos solicitado mesas de trabajo, hemos planteado soluciones y hemos acudido a las instancias correspondiente», señaló.
Sin embargo, reprochó que la respuesta de diversas áreas de la SEV ha sido lenta, omisa, insensible e insuficiente.
Luego de informar que a la par de su pronunciamiento, habría marchas regionales a lo largo y ancho del Estado, comentó que esta no es una acción improvisada, es una jornada estatal de exigencia, una expresión legítima, pacífica y firme del magisterio veracruzano organizado.
¡Solución inmediata a la problemática laboral y educativa de las y los trabajadores de la educación! Que se escuche fuerte: no venimos a pedir favores, ¡venimos a exigir respeto!, no venimos a suplicar atención, ¡venimos a exigir soluciones!, no venimos a afectar la escuela pública; venimos a defenderla, compañeros.
Porque la escuela pública no se defiende con discursos vacíos. La escuela pública se defiende con maestros frente a grupo, se defiende con escuelas completas, se defiende con directivos reconocidos, se defiende con el personal de apoyo respetado, se defiende con pagos cumplidos, se defiende con trámites resueltos, se defiende con procesos transparentes y se defiende con funcionarios que entiendan que su obligación es servir, no obstaculizar», aseveró.
Daniel Covarrubias enfatizó con fuerza que la Sección 32 no defiende irregularidades, no se opone a que investiguen cuando exista una causa real y no está en contra de los protocolos.
«¡Exigimos objetividad y exigimos que no se fabriquen culpables! Exigimos que no se usen acusaciones anónimas como instrumento de presión. Exigimos que no se separen trabajadores de sus centros sin garantizar la atención de los grupos», dijo.
Asimismo, que no se castigue con cambios de adscripción cuando no se acredita una responsabilidad, porque eso no es justicia, no es legalidad, no es respeto, eso es abuso administrativo.
«Y ante el abuso administrativo, ¡hay organización sindical! ¡Ante la omisión, hay unidad! Y ante la injusticia, ¡hay lucha!», expuso al tiempo de que los cientos de agremiados coreaban: ¡Equipo, equipo!
En un largo discurso, sostuvo que el rezago educativo no lo provocan las maestras y los maestros, no lo provocan quienes todos los días llegan a la escuela, no lo provocan quienes atienden grupos, orientan alumnos, reciben padres de familia y sostienen el sistema educativo desde las aulas.
Consideró que el rezago educativo lo provoca la falta de planeación, la omisión administrativa, la lentitud de los trámites, la mala aplicación de los procedimientos y la incapacidad de quienes, teniendo la responsabilidad en la Secretaría de Educación, no resuelven.
»Las maestras y los maestros no somos el problema; somos parte de la solución. Los trabajadores de la educación no somos enemigos de la educación; somos quienes la sostenemos todos los días», afirmó categórico.
Ahí, el líder sindical sentenció: ¡A la escuela pública se le respeta! ¡Al magisterio se le respeta! ¡A la Sección 32 se le respeta! ¡Al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación se le respeta! ¡Y al Equipo Político se le respeta!
Detalló que han exigido que se aprueben vacantes, directivas, irregularidades, rezago y falta de transparencia en procesos relacionados con USICAMM, pagos pendientes, prestaciones rezagadas, promociones detenidas, regularizaciones, recategorizaciones sin resolver y falta de reconocimiento a funciones que son fundamentales para el sistema educativo.
También, han señalado cambios de adscripción por enfermedad o inseguridad que llevan demasiado tiempo sin una respuesta justa, retrasos en prestaciones que afectan, y obstáculos que para recibir propuestas sindicales, negativas para sellar documentos y prácticas que debilitan la transparencia institucional.
»Hemos señalado problemas en secundarias generales, secundarias técnicas, telesecundarias, educación física, educación indígena, preescolar, primaria, educación especial y personal de apoyo y asistencia de la educación y en los jubilados», agregó.
Y lo más grave, advirtió Daniel Covarrubias, es que mucho de esas problemáticas ya fueron entregadas, ya fueron explicadas, ya fueron documentadas y ya fueron solicitadas formalmente.
»Entonces, preguntamos a los funcionarios de la Secretaría de Educación: ¿cuánto tiempo más tiene que esperar el magisterio veracruzano?, ¿cuánto tiempo más tienen que esperar las escuelas?, ¿cuánto tiempo más van a permanecer los trámites en los escritorios?, ¿cuánto tiempo más se va a jugar con la estabilidad laboral de las compañeras y los compañeros?, ¿cuánto tiempo más se va a permitir que la falta de respuesta de la autoridad afecte el derecho de niñas, niños y adolescentes a recibir educación?», cuestionó.
En ese sentido dijo ¡ya basta de simulación!, ¡ya basta de reuniones sin resultados!, ¡ya basta de acuerdos que no se cumplen! y, ¡ya basta de funcionarios que escuchan, pero no resuelven!
Ahí, planteó tres cosas concretas:
Primero, una mesa resolutiva inmediata con funcionarios que tengan capacidad real de decisión.
Segundo, un calendario de atención por nivel educativo con responsables, fechas y seguimiento formal y,
Tercero, solución puntual a los casos documentados en materias de vacantes, pagos, prestaciones, cambios de adscripción, procedimientos administrativos, USICAMM, recategorizaciones y propuestas sindicales pendientes.
A la gobernadora Rocío Nahle García, le expresaron su respeto y le reconocieron su sensibilidad hacia las causas sociales, que ha sido una aliada de las maestras y los maestros de Veracruz, por lo que solicitaron su intervención.
Durante el discurso en más de una ocasión las y los docentes provenientes de todo el Estado no omitieron expresar: ¡Fuera Tello! ¡Fuera Tello! ¡Fuera Tello!
Daniel Covarrubias aclaró que la exigencia no es contra la Gobernadora, es contra la omisión, contra la incapacidad, contra la insensibilidad y, contra las áreas y funcionarios que, por acción u omisión, no han dado respuesta al magisterio veracruzano.
«¡Queremos respuestas, así es. Quien no tenga la capacidad para resolver, que dé paso a quien sí quiera trabajar, quien no tenga sensibilidad para atender al magisterio, no debe estar en un área educativa, quien no entienda que la educación pública se construye con respeto a los trabajadores, no está cumpliendo con su responsabilidad», aseveró.



