Inocencio Yañez Vicencio

Por qué dice Hannah Arendt, que la política no debe ocuparse de la pobreza?

Una y otra vez que me inquieren por qué los reenvío a la obra básica de Hannah Arendt, que se titula la Condición Humana. Tal vez está gran pensadora por su libro: Los orígenes del totalitarismo y otra obra, pero a mí me parece que es por dónde hay que entrar en su discurso.

No, no comulgo con ella en su tesis de vaciar la política de contenido social, pero ver su propuesta desde el plano crítico no significa que lo ataque. En su crítica a Marx. Nos dice que tiene la desgracia de hacerlo en un momento en que no pocos marxistas han pasado a ser antimarxistas. Aún cuando recepcionar las ideas del autor de El Capital, no significa atacarlo, recuerda las palabras de Benjamín Constant, respecto a los que demostraban de Rousseau: Ciertamente que evitaré unirme a los detractores de un gran hombre. Si la casualidad hace que en apariencia esté de acuerdo con ellos en un sólo punto, desconfío de mi mismo; y para consolarme de parecer por un instante de su opinión…necesito contradecir e infamar todo lo que puedo a estos pretendidos colaboradores ( Pág. 98).

Es indiscutible que pocos como está gran mujer perseguida por el nazismo, nos iluminan con el concepto más sublime de la politica como acción concertada para lograr el interés general, que, repito, a pesar de que no comparto la idea de vaciarla de sustento social, es preferible a la concepción dominante de Maquiavelo que la hace girar en torno a la lucha del poder por el poder. Es decir, a la relación de mando y obediencia. Ella decía: » maldita obediencia», que tanta tinta y papel se ha gastado y se gasta para ser aceptada.

En La Condición Humana nos dice que la necesidad es un fenómeno prepolitico, característico de la organización doméstica privada , y que la fuerza y la violencia se justifican en esta esfera porque son los únicos medios para dominar la necesidad Págs. 43 y 44 ). Ser pobre o estar enfermo era estar sometido…Gobernar y ser gobernado, se tenía por prepolitico. Ser libre significaba no estar sometido a la necesidad a la necesidad de la vida ni bajo el mando de alguien y no mandar sobre nadie. En la esfera doméstica no existía la libertad. En el feudalismo la esfera doméstica absorbió todas las actividades y por lo tanto de la esfera pública. Mientras en la Grecia Clásica había un desprecio por lo privado en la Modernidad se exalta.

Retomando el hilo de la relación pobreza- libertad -politica, nos dice más adelante Arendt, que : Por lo tanto, no es exacto decir que la propiedad privada, antes de la Edad Moderna, era la condición evidente para entrar en la esfera pública; era mucho más que eso…El hombre libre que dispone de su esfera privada y no estaba, como el esclavo, a disposición de un amo, podía verse » obligado» por la pobreza. Èsta fuerza al hombre libre a comportarse como esclavo. Así, pues , la riqueza privada se convirtió en conficion para ser admitido en la vida pública no porque su poseedor estuviera entregado a acumularla, sino por el contrario, debido a que aseguraba con razonable seguridad que su poseedor no tendría que dedicarse a buscar los medios de uso y consumo y quedar libre para la actividad pública. Está claro que la vida pública sólo era posible después de haber cubierto las mucho más urgentes necesidades de la vida. Con otro razonamiento, llega a lo mismo cuando Marx dice que el hombre antes de hacer literatura, arte o política, necesita cubrir los reclamos de su estómago. Lo que si parece que la autora del orígen de los totalitarismos estuviera pensando en los políticos que le dan abrazos a los narcos o los periodistas que por unas cuantas monedas defienden a los que entregaron al crimen organizado Tuxpan y la región.

Si el propietario usa su propiedad para ampliar esa propiedad en lugar de emplearla para dedicar su tiempo a los asuntos comunes, era y es, dice Hannah Arendt, como renunciar a ejercer su libertad. No condena la propiedad sino que no se use para llevar una vida política. Sólo tengan en cuenta que está pensadora no concibe la política como una relación de mando y obediencia. Para ella político no es el que acumula cargos, es el que interviene en la solución de los problemas comunes. La esfera pública libre, por lo tanto no puede existir sin un adecuado establecimiento y protección de lo privado. Proudhon sostuvo que la propiedad era un robo, pero exoropiarla a los particulares para trasladarla al Estado, es  únicamente que el individuo cambie de amo. Socializar no tiene porqué equivaler a estatizar. Bodino, muy monárquico, pero levantó la voz en contra que los Reyes gobernaran en favor de los intereses de los dueños de la propiedad privada, haciendo una masacarada el gobierno de todos, el gobierno del bien común ( Págs 71 a 101).

El reto que tenemos exige muchos sacrificios, exige hombres y mujeres cabales, ideas pero también tácticas y estrategias.

Quienes hoy gobiernan Veracruz y México, son responsables de saquear la nación, la destrucción de las instituciones republicanas y las reglas democráticas, de entregar gobierno y plazas al crímen organizado, pero también quiénes desde dentro y desde fuera. No sé escapa nadie. Unos son actores y otros coautores. Dicen en Tuxpan tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata.

Una vida de rectitud se desploma con que nos enteramos que un intelectual, un periodista, académico… utilizó su pluma o su responsabilidad para proteger a su amigo, familiar. Dese ese momento se marchitan sus laureles y solo será llamado ( aunque sea en silencio)  o tenido por hipócrita, farsante o  cómplice de los que en nombre de una supuesta izquierda están destruyendo a México. De nada sirve que rubriquemos nuestros trabajos con auténticos galardones si no resistimos ayer y hoy la tentación del dinero o del poder.

En estos momentos, digo algo sobresabido: los enemigos de Rocío Nahle merecen darles la bienvenida, simplemente porque los cuatreros están pasando de carniceros a caníbales. De por sí entre Huerta y Pozos no hay comparación. Con Huerta jamás me he topado, pero que un tipo tan señalado de corrupción, acoso, traidor, que entregó Tuxpan a los malosos, lo engrandece. 

Siempre he querido lo mejor para mis amigos, por eso me duele verlos degradarse y echar por la borda toda una vida, saliendo a defender a la persona más señalada de putrefacción.

Desprecio el papel de censor, pero la vieja amistad, el compañerismo político , la sangre o el paisajenaje no me van a impedir callar aberraciones e ignominias. Que no se confíen los cuatreros.  Con sólo cerrar los préstamos Estados Unidos, colapsa, que está más cerca de lo que creen, con los desplantes protectores de narcos de Claudia.

El miedo de quedar mal con el Narco es más fuerte que todos los misiles norteamericanos. Este gobierno está prendido con alfileres.

No se trata de elegir entre buenos y malos. En la página 80 de La Condición Humana, hay un fragmento que ya había citado hace algún tiempo, esclarecer, que hace alusión a la teología cristiana: » Nadie es bueno, salvó uno, que es Dios». Ese no es asunto de la política, porque si usted hace un acto bueno, debe quedar en usted, si lo trasciende ya no es bueno, y la política se trata de lo que es público y del público.

Hay muchas formas de allegarse la labor, que para Arendt, a diferencia del trabajo, es producir el sustento.  Si no somos capaces de esquivar la limosna o el chayote, terminaremos sometidos a la correa de Morena. Vender elogios o darlos sin ton ni son a cualquier lacra, inevitablemente conducirá a la ignominia. Más bajeza no hay. Dicen en Tuxpan que el hambre me mate, pero que la vergüenza me levante.