Fanny Yépez
La Columna
El derecho a la cultura en México está consagrado principalmente en el Artículo 4° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Este artículo establece que, toda persona tiene derecho al acceso a la cultura y al disfrute de los bienes y servicios que presta el Estado en la materia, así como a ejercer sus derechos culturales con plena libertad creativa.
Además, se complementa con el Artículo 2°, que protege el patrimonio, la identidad y las prácticas culturales de los pueblos indígenas, y el Artículo 73 (fracción XXIX-Ñ), que faculta al Congreso para legislar en materia de cultura. Todos estos principios se encuentran reglamentados en la Ley General de Cultura y Derechos Culturales.
Sin embargo, la Secretaria de Cultura del gobierno del estado de Veracruz, Xóchitl Molina González, no respeta este precepto constitucional, porque pese que cuenta con un presupuesto anual de 400 millones de pesos, la funcionaria ha negado sistemáticamente los recursos a grupos culturales, que han solicitado apoyos a esta institución para desarrollar diversas acciones dirigidas principalmente a jóvenes que lo requieren para diversos talleres dirigidos hacia el teatro, pintura, danza, laudaría, escultura y música , ente otras áreas.
Por ello surge la principal interrogante, ¿hacia dónde van los millones de la cultura en Veracruz.?
Porque la transparencia no es solo publicar cifras estadísticas en una fría tabla, la claridad en los manejos de los recursos públicos, es explicarle a la gente en qué se está destinando su dinero que aportan a través del pago de los impuestos.
Nos causó un gran interés el análisis que trasmitió el programa NV-TV, Periodismo de Investigación, donde se reveló enormes vacíos de información y preguntas urgentes, que quedan al aire sobe el gasto que se debe destinar a la cultura del estado.
Y ahí es donde surge otra interrogante ¿Existe negligencia, subejercicio o prioridades cruzadas o supuestos malos manejos? Esto es precisamente lo que tiene que aclarar Xóchitl Molina.
Te desglosamos los datos oficiales del primer trimestre de 2026. 👇
Radiografía financiera (en un vistazo)
El Presupuesto Anual: $400,000,000 de pesos autorizados.
La Parálisis (Subejercicio): Al cierre de marzo, solo se habían devengado $91.09 millones. ¡El 77% del presupuesto anual seguía congelado!
La Mina de Oro: La partida de Espectáculos Culturales es la gran consentida con un presupuesto modificado de $138.4 millones (de los cuales ya se ejercieron más de $53.7 millones).
El Olvido: Para Exposiciones hay una bolsa de más de $91.8 millones… pero el pago registrado en el primer trimestre fue de $0 pesos.
El Sospechoso Incremento: El rubro de «Otros Arrendamientos» (rentas) saltó inexplicablemente de $3.27 millones a $21.82 millones. Un aumento de más del 500% sin detalles claros de qué se está rentando.
Mientras tanto, el mantenimiento de inmuebles, la limpieza y la conservación de espacios públicos reportan un avance prácticamente de cero.
La voz desde la comunidad cultural
Compartimos este informe con un reconocido creador veracruzano, quien, bajo condición de anonimato por temor a represalias, nos dejó esta dura reflexión:
»Un presupuesto público encuentra su verdadero sentido cuando se traduce en oportunidades para los artistas y en formación de nuevos públicos. Cuando la mayor parte se concentra en grandes espectáculos y los creadores desconocen cómo se toman las decisiones, surge la preocupación. La cultura no debe evaluarse por el tamaño de los eventos, sino por el impacto permanente que deja en la sociedad.»
¿Las preguntas que exigen respuesta?
El documento oficial es del propio Gobierno del Estado, pero deja demasiadas dudas en el aire:
¿Qué festivales o conciertos específicos se llevaron los $53 millones de pesos en espectáculos?
¿Qué justificó el aumento exprés de $18 millones en rentas (arrendamientos)?
¿Por qué la partida de Exposiciones está en el abandono financiero?
¿Cómo piensa la Secretaría de Cultura ejercer los $308 millones que no se tocaron en el primer trimestre?
Estamos en el séptimo mes del ejercicio fiscal y Xóchitl Molina no ha ejercido aproximadamente 370 millones de pesos, por todo ello preguntamos a la titular de la Secretaria de cultura ¿en qué va destinar esta cuantiosa cifra?, ¿caerá en el subejercicio? Esperamos las respuestas.
Como colofón, hacemos énfasis en que el acceso y la participación activa en la cultura y el arte, actúan como un factor de protección clave para alejar a los jóvenes de la delincuencia y la violencia, ya que les otorgan espacios de pertenencia, identidad y un canal seguro para expresar sus emociones. No obstante, el impacto real depende del enfoque con el que se aplique, ya que la cultura no es una solución aislada frente a problemas estructurales más complejos.
¿Por qué la cultura previene el comportamiento delictivo?
Las actividades culturales y artísticas impactan de forma positiva en las juventudes a través de diversos mecanismos psicológicos y sociales:
Canalización de emociones. el arte, la música, el teatro y la escritura permiten a los adolescentes procesar la frustración, el trauma o la rabia de forma creativa y no violenta.
Sentido de pertenencia: Muchas dinámicas de reclutamiento delictivo aprovechan la necesidad del joven de sentirse parte de un grupo. Las agrupaciones culturales o de «cultura de la calle» (como colectivos de hip-hop o danza) sustituyen esa necesidad dentro de un entorno seguro).
Xochil Molina, recuerda aquel pasaje bíblico: No solo de pan vive el hombre.A




