
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Veracruz, encabezado por Adolfo Ramírez Arana y Carolina Gudiño Corro, expresa su profunda preocupación por el clima de inseguridad que viven las y los veracruzanos, y exige al Gobierno del Estado dejar de minimizar una realidad que lastima diariamente a miles de familias.
Mientras el discurso oficial insiste en que existe control, los hechos demuestran lo contrario. En los últimos días, Veracruz ha sido escenario de acontecimientos que reflejan el grave deterioro de la seguridad: el ataque armado contra una regidora y el incendio de maquinaria destinada a obras públicas en Tempoal; el asesinato de un joven en Coatzacoalcos; el hallazgo de cinco cuerpos en la región de Maltrata y Huiloapan; los atentados contra una familia comerciante en Álamo, así como el hallazgo de los restos de la reportera Roxana Berenice Guzmán, de Nanchital, un hecho que enluta al estado y vuelve a evidenciar los riesgos que enfrenta el ejercicio periodístico.
A estos hechos se suman cifras que confirman que la violencia no disminuye, de enero a mayo de 2026, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Veracruz ocupó el primer lugar nacional en delitos de violencia de género, con 1,120 casos; el tercer lugar en víctimas mujeres de secuestro y el onceavo lugar en feminicidios, con 10 víctimas. Asimismo, de enero a junio de este año se registran 278 víctimas de privación ilegal de la libertad y 1,125 robos a negocios con violencia, entre otros delitos.
Estos datos dejan en evidencia que la estrategia de seguridad implementada por el Gobierno del Estado no está dando resultados, no bastan las declaraciones ni las conferencias de prensa cuando la ciudadanía sigue viviendo con miedo y la violencia continúa afectando a distintas regiones de Veracruz. El Gobierno, tiene la responsabilidad constitucional de garantizar la seguridad de las y los veracruzanos, y esa obligación debe reflejarse en resultados concretos.
Gobernar significa ofrecer resultados, asumir responsabilidades y construir una estrategia eficaz que permita recuperar la paz, mediante inteligencia, coordinación entre los tres órdenes de gobierno, fortalecimiento de las instituciones de seguridad y procuración de justicia, así como acciones concretas que devuelvan la tranquilidad a las y los veracruzanos.
Hoy en el PRI Veracruz nuevamente alzamos la voz porque no podemos normalizar que los asesinatos, los ataques armados, las desapariciones y los hechos violentos formen parte de la vida cotidiana. Veracruz merece vivir en paz y contar con un gobierno que enfrente la inseguridad con seriedad, responsabilidad y resultados.
Exigimos al Gobierno del Estado abandonar la simulación, reconocer la dimensión del problema y presentar una estrategia integral que responda a la legítima demanda de seguridad de las y los veracruzanos. La paz no puede seguir siendo una promesa, debe convertirse en una realidad para todas las familias del estado.



