Ana Rosa Valdés Salazar
En mi Opinión
Apenas el 14 de julio de 2026, durante la inauguración de la primera Cumbre por una América Libre de Fentanilo, celebrada en Orlando, Florida, el director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terrance Cole, afirmó que existe una “conexión mortal” entre los cárteles y el gobierno mexicano, dijo que “son lo mismo”.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, varias veces ha dicho que en México mandan los cárteles, y el mes pasado, en la clausura de la cumbre del G-7, criticó por enésima vez al gobierno mexicano, porque «ha perdido el control de su país» y no quita el dedo del renglón sobre los políticos mexicanos vinculados con el narcotráfico.
Los medios de comunicación en México han dado cuenta en innumerables ocasiones, y siguen haciéndolo, de hechos delictivos en los que se ven involucrados políticos de Morena, lo mismo presidentes municipales que diputados, senadores y ocupantes de otros cargos que son señalados de tener nexos con el narcotráfico.
Para no ir tan lejos, ahí están los sinaloenses reclamados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, que la presidenta Sheinbaum se niega a entregar bajo la exigencia de que se aporten pruebas.
Y súmense los gobernadores morenistas a quienes se les han cancelado sus visas estadounidenses y otros de los que se dice lo mismo sin que ellos lo desmientan, todo lo cual fortalece la idea popular que respecto de Morena y sus gobiernos se expresa en palabras y frases como “narcogobierno”, “narcopropagandista”, “narcopolíticos”, “narcodictadura”, “Cártel de Morena” y “narcopartido”, precisamente las que la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral ordenó al Partido Revolucionario Institucional y a su Presidente del Comité Ejecutivo Nacional, Alejandro Alito Moreno Cárdenas, borrar de sus redes sociales, así como las publicaciones que hacen referencia a esas palabras.
Lo de narcopartido o narcogobierno proviene del habla popular, no lo inventamos los priistas ni Alejandro Moreno, quien se limita a utilizar los adjetivos con los que el pueblo bueno y sabio se refiere a Morena y sus gobiernos.
La medida del órgano electoral comprende cinco publicaciones de la cuenta personal de Alejandro Moreno y cuatro difundidas por la cuenta oficial del PRI, por considerar que podrían constituir la imputación de hechos o delitos falsos al vincular a Morena con el narcotráfico sin sustento fáctico.
Pero ya es fama pública y cada vez surgen más evidencias sobre la relación entre el gobierno morenista y los cárteles del narcotráfico, que durante el sexenio anterior recibieron la protección del abrazos, no balazos.
¿Qué harán las autoridades morenistas? ¿Sancionarán también a los particulares que se refieran a ellas como narcogobierno o narcopartido?
Con razón Alejandro Moreno Cárdenas, ante la sanción que se le impuso, acusó que la resolución representa un acto de censura, limita la crítica política y protege al partido en el gobierno, mientras que “México sigue padeciendo la violencia, el control territorial del crimen organizado y una impunidad que crece todos los días”.
“Es inaceptable que el INE dedique su tiempo a perseguir palabras, en lugar de defender con firmeza la libertad de expresión”, escribió el líder del PRI, y agregó que la determinación del órgano electoral no responde a lo que, desde su perspectiva, debería ser una prioridad: garantizar elecciones libres de la intervención de grupos del crimen organizado.
La decisión de la Comisión de Quejas y Denuncias del INE pone nuevamente en duda la imparcialidad del árbitro electoral y en nada contribuye al esclarecimiento de hechos que han sido denunciados y son investigados sin que hasta la fecha se logren avances.
Y por supuesto que esa resolución será impugnada ante el Tribunal Electoral y ante organismos internacionales, dado que en nuestro país el régimen tomó el control del Poder Judicial y no puede esperarse verdadera justicia en casos como este.
Esto que sucede no puede desvincularse de los procesos electorales que están por iniciar, y Morena va con todo hacia allá. Hay que estar preparados para enfrentarlos.




