Jorge Arturo Rodríguez

Tierra de Babel

Vaya, aquí estoy, para lo que orden -no tanto-. De vuelta al trabajo ¡Saludos, dulces fans! Leí alguito, y de a poquito les iré compartiendo, esperando que se esmeren en leer, al menos un poquito. Digo, releí cuentos de Oscar Wilde, y antes de releer “El fantasma de Canterville”, me topé con “El millonario modelo”. Chequen el inicio: “A menos que se sea rico, no sirve de nada ser una persona encantadora. Lo romántico es privilegio de los ricos, no profesión de los desempleados. Los pobres debieran ser prácticos y prosaicos. Vale más tener una renta permanente que ser fascinante.”

Días anteriores, en una película de cuyo nombre no me acuerdo, un personaje dijo que a veces ciertas personas son un dolor de cabeza: “…un dolor de cabeza para una aspirina”. ¡Uf!

En otra película expresaron, poco más o menos: “Eres diferente y los diferentes dan miedo a las personas”. Y en otro filme: “Mi primera gran oportunidad fue conocerte. Mi segunda, matarte.” ¡Recontra uf! Las vacaciones no sirven nada más para vacacionar… Se entiende.

Pero me quedo con la película “Los caballeros”, cuando el personaje principal expresa: “Si quieres ser el rey de la selva, no basta con actuar como un rey. Tienes que ser el rey. Y no puede haber dudas. Porque la duda causa el caos y la propia destrucción”. Ahí nomás.

Hasta aquí la cápsula cultural.

México, mis fans, está de la chin… Abran los ojos, vean, observen, analicen… Los están maizando. Ayer, sí; hoy también y más. Bien, ayer tiempos malos; hoy, tiempos de ocultamientos y mentiras. No apuesto por los gobiernos de ayer ni de hoy. Pese a que me han dado y me dan de comer. Pero hay que ser críticos.

¿Cómo expresarlo? Los datos duros luego se los comparto. Ahora, despierten. El mundo gira, ¿hacia a dónde? México se queda en tierras de zombis. Ocultan el tren Maya, Dos bocas, el narco y etc. Olvidan que nos están poniendo una mordaza.

¿Acaso no leemos? ¿Ni entre líneas? Les basta un bocado de… Y votar por… ¿Democracia? Esto ya es casi autocracia. ¿O no?

En su excelente artículo “Polarizar o la hojarasca que envuelve la cotidianidad de la política”, Abel Veiga Copo escribe: “Dignifiquemos la política, el espacio de lo público, donde estamos todos, gobernantes y gobernados, Estado y sociedad. Recuperemos la credibilidad, la convicción, la capacidad, la confianza. Que prime el servicio y la democracia, no el partidismo y la autocracia interna.”

Añade: “Regeneremos con firmeza y cirugía. Bisturís claros, también en las cúpulas, los ábsides y los contrafuertes, bóvedas y arquitrabes. Empecemos desde las raíces. Busquemos la ejemplaridad, la decencia, la honestidad, el comportamiento valiente y constructivo, y erradiquemos la mediocridad y el cinismo inmisericorde, el miedo y la cobardía, la atonía intelectual y la letargia de crítica y valores.” (elpais.com, 27/07/2026).

¿Por quién apuesta? Yo digo que apueste por usted; usted que vive la violencia, la impunidad, la corrupción, la sinrazón. Apueste por usted, la familia, por una sociedad genuina en su justicia y oportunidades; una sociedad sincera y en paz. Una sociedad gozosa de libertades y el buen ánimo de seguir viviendo sin miedos.

Que la vida es bella, y si no, hay que hacerla bella.

Los días y los temas

Mi tocayo Arturo Pérez-Reverte, en su columna “Esas ratas que aplauden o callan”, escribe: “Da igual cuándo lean esto. No sé qué diablos ocupará las portadas de los medios informativos cuando el artículo se publique —me hacen escribirlo con casi dos semanas de antelación—, pero una certeza sí tengo. Se trate de lo que se trate, en torno a lo que en ese momento ocupe los titulares habrá muchos individuos de ambos sexos, bien situados política y profesionalmente porque una cosa condujo a la otra, que según lo que les dicten quienes los colocaron en sus cargos, funciones o escaños, acatarán instrucciones, cacarearán consignas, dirán cuanto les ordenen decir sobre el asunto de moda. Esos paniaguados rascapuertas aplaudirán a sus líderes o jefes porque va incluido en el sueldo; y si tienen voz pública, lo harán con tergiversaciones y embustes cuya falsedad conocen, pero que deben sostener por órdenes recibidas.”

Luego concluye: “La historia de España está llena de chusma así. Nunca en primera línea cuando hay problemas, ni asumen responsabilidades ni toman decisiones comprometidas, pero siempre están listos para aplaudir, asentir, señalar, delatar. Expertos en sobrevivir, su ideología no es la izquierda ni la derecha sino el escalafón; su único programa, permanecer cerca de quien reparte. Como se dice en México, no piden que les den, sino que los pongan donde hay. Son profesionales de la reverencia, artistas de la obediencia rentable, virtuosos en succionar ciruelos. Y cuando el gobierno cambia, el líder cae o sopla otro viento político, ahí siguen los mismos, indestructibles, impecablemente reciclados en gobierno y oposición, siempre distintos y siempre idénticos. Dispuestos a hacer un huequecito compadre a los que llegan nuevos y con la misma ansia de trincar. Al fin y al cabo, las ratas son las únicas que sobreviven a los bombardeos.” (amp.milenio.com, 01/08/2026).

De cinismo y anexas

¿En qué se parecen un huracán y un dictador? En que ambos empiezan con mucha fuerza, arrasan con todo a su paso y cuando se van, te dejan sin casa y sin luz.

Hasta la próxima.