Alejandro Aguirre Guerrero
Al respecto…
En Palacio Nacional saben que habría convenido dejar pasar el tema de Andy López Beltrán, pero a final de cuentas decidieron arroparlo, defenderlo y llevarlo al terreno político. Y cuando un partido convierte un asunto personal en propio, inevitablemente termina compartiendo también el costo de los reflectores.
No supondré por qué Estados Unidos canceló la visa de Andy. Él dice que se trata de una decisión política y hasta ahí me quedo. Lo demás, mientras no existan elementos públicos que lo acrediten, pertenece al terreno de la especulación.
Lo interesante, entonces, no está en Washington, sino en México: ¿por qué Morena decidió hacer suyo el episodio? Claro está que Andy no es un militante más, pero tampoco parece necesitar que todo el movimiento salga a dar la cara por él.
Tiene apellido y posición dentro de Morena para defenderse políticamente por sí mismo. Y si pretende competir en 2027, quizá lo que más le convenga sea comenzar a construir su propia historia, sin que cada episodio tenga que pasar por el filtro del movimiento… o por el de su familia.
Porque hay algo inevitable en política: quien aspira a una candidatura está condenado a los reflectores. Y los reflectores no solo iluminan, también descubren aquello que antes permanecía en penumbra.
Morena debería saberlo. La fortaleza de un movimiento no siempre se demuestra saliendo en defensa de los suyos, sino permitiendo que cada uno asuma las consecuencias de sus decisiones. Andy López, por lo demás, debería tener edad política suficiente para hacerlo.
Y quizá aquí esté el verdadero dilema: proteger a Andy o permitir que Andy se convierta en Andrés. Lo primero puede ser una muestra de solidaridad; lo segundo, una apuesta por su propia carrera.
Porque mientras más se le defienda como “hijo de López Obrador”, más difícil será verlo como el político que pretende ser. Y si busca una boleta electoral en el 2027, tendrá que convencer a la gente por sus méritos, y no por lo que hiciera su padre… ni por lo que diga su partido.
Al final, la cancelación de una visa puede ser un asunto entre un ciudadano y otro gobierno. Pero la reacción que provoca dentro de Morena ya es otra cosa.
Y quizá el mejor favor que Morena pueda hacerle a Andy sea dejar de defenderlo tanto. A veces, para demostrar que alguien puede caminar solo, primero hay que soltarle la mano.
Veremos qué ocurre, y si de verdad ocurre.
X: @aaguirre_g




