Alejandro Ávila
Veracruz
A pesar de que la brecha de rezago educativo en la entidad ubica a Veracruz entre las entidades con mayor déficit escolar a nivel nacional, donde más del 36% de la población adulta carece de educación media superior, siendo Jamapa uno de los «focos rojos», el gobierno municipal mantiene la educación fuera de su agenda pública.
La actual administración municipal, encabezada por Reynaldo Fernández Ortiz, ha mostrado una nula intención de diseñar, financiar o ejecutar estrategias que permitan combatir el abandono escolar, dejando a niños, jóvenes y adultos sin alternativas para concluir su educación básica y bachillerato.
Mientras datos de medición social e indicadores de desarrollo señalan a Jamapa como uno de los municipios donde el déficit educativo ha registrado un crecimiento acelerado en los últimos años, la respuesta institucional del Ayuntamiento ha sido el desinterés. La falta de gestión realizar convenios con instituciones de alfabetización y la inexistencia de programas de becas municipales mantienen frenado el desarrollo social de la demarcación.
Para la población de Jamapa, cursar la secundaria o el bachillerato se ha convertido en un reto que requiere desplazarse a municipios vecinos, debido a la falta de apoyo e incentivos locales. Esta situación afecta directamente a las familias de las comunidades rurales del municipio, donde la deserción se agrava por la necesidad de incorporarse a temprana edad al trabajo informal.
A lo largo del presente periodo municipal, el gobierno de Reynaldo Fernández Ortiz no mostrado disposición para colaborar con las autoridades educativas estatales o federales; padres de familia y docentes de la zona han señalado de forma reiterada la falta de apertura por parte de la alcaldía para atender peticiones básicas de los planteles locales, que van desde la dignificación de aulas hasta la conectividad y seguridad de los estudiantes.
Con esta postura omisa, la administración de Fernández Ortiz condena a Jamapa a mantenerse en los indicadores más desfavorables en materia de escolaridad, profundizando la desigualdad y limitando las oportunidades laborales y de desarrollo para las futuras generaciones del municipio.





