Salvador Muñoz

Los Políticos

Con una frase, Mariana Dunyaska García Rojas explica una plática entera. Soltó una que podría servir no sólo para describir la crisis que observa en Acción Nacional, sino buena parte de la política veracruzana: “políticos meme”.

Antes se formaban cuadros. Ahora se fabrican personajes. Antes había que caminar, debatir, perder una interna, ganar otra, aprender a hablar en tribuna, negociar con el adversario, conocer el territorio y hasta saber de qué trataba el puesto al que se aspiraba.

Hoy basta una buena foto, cuatro reels, un ejército de cuentas aplaudidoras y, si se puede, un apellido que abra puertas.

Mariana Dunyaska acaba de dejar al PAN después de una vida política ligada a ese partido. No se fue silenciosamente. Lo hizo señalando lo que, desde su óptica, terminó pudriendo a Acción Nacional: familias que se apropiaron de espacios, grupos que reparten candidaturas y dirigentes a quienes les incomoda más alguien con criterio propio que alguien sin resultados. Su frase es demoledora: el PAN terminó convertido en una “cofradía de familias”. No es difícil entender a qué se refiere.

En la política veracruzana los apellidos comienzan a parecer franquicias. El papá, la hija, el hermano, el sobrino, la esposa y, si queda alguna regiduría disponible, hasta el compadre.

Mariana no cuestiona que los hijos de políticos participen. Su puntualización tiene bastante más sentido: “Pero que le chingue”. Que camine. Que se forme. Que gane algo. Que tenga historia propia antes de heredar la historia familiar.

Dunyaska recuerda que en el viejo PAN hasta había evaluaciones para aspirar a una diputación. Había que conocer trabajo legislativo, territorio, medios y campañas. Ese filtro desapareció. ¿La consecuencia? “La vara la pusieron tan bajita que cualquiera siente que puede ser gobernador o alcalde”. Y ahí su crítica deja de ser exclusivamente panista. Voltee a cualquier partido.

Personajes que confunden popularidad digital con liderazgo. Funcionarios que creen que comunicar es subir fotografías. Alcaldes que interpretan cualquier cuestionamiento como una declaración de guerra. Diputados que necesitan leer para saber qué están proponiendo. Dirigentes cuyo principal talento consiste en obedecer al dirigente de arriba… Política de Instagram. Política de fake news. Política de plástico. Política casi de inteligencia artificial, dice Mariana. Yo agregaría que a veces la inteligencia artificial parece ser la única inteligencia disponible.

Dunyaska tiene además otro mensaje interesante ahora que se le ha visto cerca de Movimiento Ciudadano y de Dante Delgado. Dice que no se ha afiliado. Lo que está planteando es formar cuadros. Y quizá ahí está la parte más importante de toda su conversación: “Se acabó el oficio político”.

Porque se puede discutir si Mariana tiene razón o no en sus señalamientos contra el PAN; si su renuncia obedece sólo al desencanto o también abre la puerta a una nueva etapa electoral; si terminará o no en MC y si detrás de las conversaciones con Dante hay simplemente coincidencias académicas o un proyecto político en construcción. Eso se verá.

Lo que difícilmente puede negarse es la escasez de políticos que sepan hacer política. Negociar sin arrodillarse. Discutir sin romper. Escuchar sin sentirse ofendidos. Aceptar una crítica sin bloquear al periodista. Construir acuerdos con quien piensa diferente.

Mariana cuenta que pudo enfrentarse en tribuna (tanto en lo local como en lo federal) con personajes de otros partidos y después sentarse con ellos para sacar una iniciativa. Para conseguir la moneda conmemorativa de los 500 años de Veracruz tuvo que buscar votos de Morena. Su explicación es sencilla: “¿A qué fui a la política nacional? A hacer política”.

Parece una obviedad pero en estos tiempos, casi es una revelación.

Hoy abundan políticos que sólo saben hacer política con los suyos. Si alguien discrepa, se vuelve enemigo. Si un periodista pregunta, es adversario. Si un ciudadano protesta, está manipulado. Si alguien dentro del partido piensa distinto, sobra. Y entonces los partidos dejan de ser partidos. Se vuelven clubes. Familias. Cofradías.

Mariana Dunyaska está de regreso al ruedo. Falta saber si en naranja y para qué elección. Pero su definición ya quedó. Tenemos muchos “políticos meme”. Lo que empieza a faltarnos es política y en eso ya está trabajando ella.