Jair Clodoaldo Xilotl Sánchez
La realidad es que el ayuntamiento es un desastre, hay quienes ya no quieren leer lo que sucede pero así es, un desastre, veamos.
Acaban de renunciar al ayuntamiento más de 14 trabajadores de confianza informan los medios de comunicación.
¿Cómo es posible que a menos de un año de servicio de esta administración las mismas personas que apoyaron, acompañaron y respaldaron la candidatura de estos muchachos que ahora dicen son morenos pero que de la ideología de izquierda no muestran nada, se van en bola de la noche a la mañana? Pues ¿no que eran la mejor opción para dirigir los destinos del municipio cafetalero? No supieron a quienes encumbraron.
Esto nos debe preocupar y ocupar pues mientras colocamos esta raya más al tigre el gasto público continúa, las ministraciónes llegan, las quincenas se cobran y los resultados de sus acciones son malos, ¡de todos!
Si los recursos federales y estatales están llegando y renunciaron más de una docena de ahora extrabajadores, entendiendo que en este mes entregarán la plantilla de personal al Congreso del Estado, incluyan a asesores que sepan de lo que se trata gobernar, no como dijeran los allegados al Cabildo «pan y circo» no, abordar los temas que en verdad urgen.
El derrotismo de pensar que el agua chocolate la debemos seguir recibiendo en nuestros hogares es un error, perdón, pero siempre hay una salida que mejore los resultados actuales.
¿El puente? De momento con que reconstruyamos la carretera estaríamos tranquilos al transitar la Matlacobatl, ya veremos ahora que empiecen los días más lluviosos y de neblina como se pone el tramo donde solo pusieron pedazos de asfalto, puro chipote.
Muchos temas en las comunidades, en los barrios que no son atendidos, ellos, los Ediles, en sus videos y fotografías, las que por cierto les encantan, nada de responder lo necesario, lo urgente.
Así que, será necesario exigir la plantilla de personal, es decir , la lista de los trabajadores que entregarán en los próximos días al Congreso del Estado, para saber quiénes están en su administración y de a cómo les toca cada quincena, ese es un derecho ciudadano.
Ojalá y quienes ya se fueron del ayuntamiento nos permitan conocer la razón por la que se separaron del cargo, qué fue lo que no les gustó, para que la retroalimentación sea un ejercicio en la búsqueda de la verdad, solo así recompondremos, tal vez, el camino. Aún así necesitamos sumarnos y dialogar, dialogar, dialogar.




