Vicente Luna Hernández
En amplios círculos sociales hay una simpatía hacia MC pero también es cierto que se le ve como un partido – de cierta manera , aliado de morena, ¿qué significa esto? Se traduce en una desconfianza ciudadana al momento de calificarlo como realmente un partido opositor al poder que representa el partido color guinda.
La propia presidenta se encarga de alimentar las sospechas, la Titular del Poder Ejecutivo Federal y líder natural del partido mayoritario acusa de todos los males del país a la dupla PAN y PRI y los llama “prianistas” de manera despectiva, ¿entran en esa etiqueta todos aquellos que no apoyan a Morena? ¿Entran en esa canasta todo aquellos ciudadanos inconformes con algunas políticas públicas de morena? ¿En serio todo sector social que acusa, señala y exhibe las incongruencias del gobierno federal, las complicidades entre grupos del crimen organizados con funcionarios color guinda también organizados son “prianistas”? ¿Acaso ya se desgastó el término “fifís”? ¿Acaso la próxima batalla electoral será la alianza oficial contra “prianistas? ¿A quién representa – desde Palacio Nacional – la presidenta? ¿ Acaso no es la presidenta de la República?
Como ciudadano considero que la Presidenta haría bien en dedicar todo su esfuerzo y talento en atender y resolver las múltiples demandas sociales que existen en el país, sería saludable para la democracia – que tanto presumimos – que la Presidenta deje la próxima contienda electoral en manos de los partidos políticos, candidatas, candidatos y autoridades electorales, seguro que el ciudadano sabe diferenciar las responsabilidades de cada quien, ¿acaso morena no tiene quien lo defienda?
Las encuestas rumbo al próximo 6 de junio están saliendo a la luz pública, las primeras de muchas se han dado a conocer y seguro que causaron mucha alegría en palacio nacional, es curioso, si fuera por la – presunta – aprobación de la presidenta se diría que morena va en “caballo de hacienda”, así se dice cuando las cosas marchan muy muy a favor, sin embargo, -de acuerdo a encuestas publicadas – esa misma aprobación no existe para gobiernos estatales y municipales color guinda, ¿ahí radica la fortaleza de la oposición?
¿Por qué los opositores son “enemigos” de si mismos si son “victimas” de los mismos excesos en el ejercicio del poder de morena? ¿Por qué la oposición se trata de debilitar electoralmente en beneficio del partido que despacha desde el poder casi absoluto? La captura por parte del oficialismo de los órganos electorales ¿realmente a quienes perjudica? ¿Por qué morena no “lastima” a sus aliados y la oposición se esmera en “lastimar” a sus posibles aliados?
Las encuestas de Buendía y Mitosky son señales que la sociedad en general debe analizar, revisar y atender de acuerdo a sus intereses, está claro que morena es el Goliat de la política nacional, a veces me pregunto ¿como pudo Hernán Cortés vencer al “Goliat” del barrio? ¿Cómo un ejercito de 800 soldados españoles – presuntamente – logró la victoria ante el poderoso imperio Azteca? Fue la suma de fuerzas de los pueblos sometidos por los aztecas y cansados de esa tiranía, los que al lograr una gran alianza con Hernán Cortés pudieron librarse de la opresión que representaban los aztecas, la suma de los “débiles” logró vencer al “fuerte” de la comarca, ¿acaso eso es un secreto de Estado?
La realidad es que Hernán Cortés aprovechó la inconformidad social de pueblos vecinos de los aztecas por el pago de tributo que debían hacer al pueblo dominante, e incluso los Tlaxcaltecas, con los cuales ya habían librado algunas batallas, al final de la historia – para enfrentar a los aztecas – sumaron fuerzas con los españoles, ¿hubo “traidores a la patria” o cada grupo defendió sus intereses de raza?
Dirán que estoy divagando, algunos me acusarán – de lo mismo que se acusa a Morena – de “perder” el rumbo, lo cierto es que son las alianzas parte fundamental de toda estrategia bélica y de todo proceso electoral, ¿por qué en Palacio Nacional se sorprenden de la suma de fuerzas para derrotar al poder político? ¿Acaso Morena en el 2018 y después no se ha “tomado de la mano” de aquellos que incluso señaló ser parte de la mafia del poder?
En la sección de historia de National Geographic se señala lo siguiente:
“En 1521, un reducido grupo de españoles liderados por Hernán Cortés, con el apoyo de una amplia coalición de pueblos indígenas, conquistó a sangre y fuego Tenochtitlán, la gran capital de los aztecas”.
¿Cómo llego Morena al poder en el 2018? ¿ Acaso no llevo a cabo una “amplia coalición” de sectores sociales? Morena tenia claro que solo la suma de todos aquellos “inconformes” con el poder establecido en los Pinos le daba amplias posibilidades de quitarle el poder al grupo – que según su diagnostico – mal conducían los destinos del país, Morena aceptó con los brazos abiertos a todo aquel que se quisiera “subir a su barco” de ilusiones de un México mejor, un barco con más y mejor justicia social y menos, mucho menos corrupción gubernamental, no importaba que se subieran los corresponsables de eso mismo que presumían combatir pero eso se vería y “atendería” – presuntamente – después de llegar al poder presidencial…está claro que en algo están fallando.
No hay que darle muchas vueltas al tema electoral, los gobernantes peor evaluados en el país son los de color guinda, la oposición tiene la oportunidad de ganar Estados con la suma de fuerzas electorales, serán esas mujeres y hombres los que – por su propia fuerza política – contribuirán de manera importante a ganar Distritos a favor de la oposición, misma oposición que busca que exista un mejor equilibrio legislativo y no solo la voz de Palacio Nacional se escuche en los pasillos de la Cámara de Diputados.
En 17 Estados se renovará el Poder Ejecutivo y en 31 entidades se renovará el Congreso Local, toda elección es importante para la gobernabilidad del país, sin embargo, por sus facultades constitucionales las miradas estarán en la Cámara de Diputados, la pregunta es muy sencilla: ¿seguirá Morena – junto con sus aliados – con su mayoría calificada que le permite tener el control político y económico del país? ¿Logrará la oposición tener el número suficiente de legisladores para detener todo exceso en el ejercicio del poder de Morena y aliados? ¿Tener un partido -casi – único es saludable y lo deseable en toda democracia?
La historia está a punto de escribirse, está claro que no solo se trata de la consolidación de los Programas Sociales, se trata de no volver al partido único que tanto rechazo causó en el ayer, la existencia de un partido único provocó un autoritarismo que ni las generaciones de ayer y mucho menos las de hoy quieren que exista en México… las y los ciudadanos tienen la ultima palabra.
P.D.- Con el ánimo que – más allá de los resultados electorales – el Proceso Electoral sea un ejemplo de civilidad política y social…Escribiré otro día.




