Oved Contreras
Secas Mecas

A unos días de que trabajadores del Centro de Alta Especialidad (CAE) “Dr. Rafael Lucio” de Xalapa marcharan para denunciar la falta de medicamentos, material quirúrgico y hasta insumos elementales para atender a los pacientes, la respuesta institucional fue cancelar descansos sin reposición de días festivos y este miércoles fue removido de manera abrupta el subdirector administrativo, Rubén Vázquez Rasgado.

En su lugar fue colocada Gabriela Alejandra Ortega Molina, exalcaldesa de Colipa incorporada a Morena durante su administración municipal y cuyo nombre quedó envuelto hace un año en un escándalo de mayor alcance: medios nacionales y estatales reportaron que habría sido localizada durante un operativo federal en el rancho “Los Quintero”, propiedad atribuida a José Gil Quintero, sobrino del narcotraficante Rafael “Caro” Quintero.

Ortega Molina y el gobierno estatal negaron posteriormente que hubiera sido detenida o que estuviera en el inmueble, como reportaron medios nacionales.

El relevo ocurre mientras el conflicto en el CAE continúa abierto. El pasado 13 de septiembre, unos 500 trabajadores del IMSS-Bienestar marcharon en Xalapa para denunciar que carecían de jeringas, guantes, batas, medicamentos y material quirúrgico. Personal del hospital aseguró que las carencias habían provocado la suspensión de cirugías y obligaban incluso a familiares de pacientes a comprar insumos.

Pero en vez de conocerse primero sanciones por el desabasto o cambios dirigidos a garantizar el suministro, las medidas posteriores a las protestas han recaído sobre el personal y sobre la estructura administrativa del hospital.

Una circular enviada después de las movilizaciones informó a los trabajadores que, por una instrucción atribuida al IMSS-Bienestar, quedaba cancelado el disfrute del 15 de septiembre y de posteriores festivos estatales, además de advertirles que esos días no generarían reposición. El mensaje concluía ordenando que debían presentarse a laborar en su turno y guardia normales.

Ahora se agrega la salida de Rubén Vázquez Rasgado, a quien desde Palacio de Gobierno y la Secretaría de Salud se le habría responsabilizado de no haber sabido “controlar” a los trabajadores que protestaron.

AMISTADES PELIGROSAS… La sustitución de Vázquez Rasgado también genera cuestionamientos por el perfil elegido para asumir la administración de uno de los principales hospitales públicos de Veracruz.

Gabriela Alejandra Ortega Molina fue electa presidenta municipal de Colipa en 2021 bajo las siglas del PRD y posteriormente se hizo morenista. No se ha informado públicamente qué experiencia posee en administración hospitalaria ni cuáles fueron los criterios profesionales utilizados para colocarla en la Subdirección Administrativa del CAE. De hecho, hasta este jueves el IMSS-Bienestar y las autoridades estatales de Salud no habían anunciado oficialmente su nombramiento, aunque dentro del hospital ya se había informado al personal sobre el cambio.

Su llegada cobra mayor relevancia por los señalamientos que la persiguieron durante el último tramo de su gestión municipal. En septiembre de 2025, un operativo de fuerzas federales se realizó en el rancho “Los Quintero”, propiedad atribuida a José Gil Quintero, sobrino del narcotraficante Rafael “Caro” Quintero. El despliegue estaba relacionado con la investigación por la desaparición del empresario maderero Neftalí González López.

Según diversos reportes, Ortega Molina había sido localizada por elementos federales en el rancho y retenida durante algunas horas antes de quedar en libertad. Además, circularon señalamientos sobre presuntos vínculos de la familia Quintero con el financiamiento de la campaña política de Ortega Molina. Sin embargo, el propio secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, declaró entonces que no existía un informe oficial que confirmara esa versión.

Ya quitaron al subdirector administrativo, Rubén Vázquez Rasgado, pero los trabajadores del sector Salud cuestionan para cuándo remueven al besucón Roberto Ramos Alor. Y si la gobernadora Rocío Nahle sostiene que la ayuda mucho, pues que le entregue otras responsabilidades que no tengan que ver con el sector Salud.

A nivel federal no están nada contentos con Ramos Alor y prueba de ello es que iniciaron una investigación en su contra y ya enviaron a personal operativo para que atienda la emergencia de los hospitales del IMSS-Bienestar. Igual no estaría de más investigar a quienes le entregarán esos mil millones de pesos para comprar medicamentos e insumos para los centros de Salud. Hay un buen bisne de por medio y seguro que no se lo entregarán a cualquier hijo de vecina.

NADA DE A MUERTITO… Mientras al besucón Roberto Ramos Alor le anda la lumbre cerca en IMSS-Bienestar, el secretario de Infraestructura y Obras Públicas de Veracruz, Leonardo Cornejo Serrano, nada de a muertito en el gobierno estatal sin que nadie lo moleste.

De acuerdo con la auditoría del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) a la Cuenta Pública 2025, la SIOP tuvo un subejercicio de mil 800 millones de pesos. Dinero que no se usó y que, por ley, tendrá que devolverse a la Federación, como si en Veracruz sobrara el dinero.

El subejercicio no es un ahorro. Es incapacidad. Es no saber licitar, no saber proyectar y no saber ejecutar. Y no es la primera vez. Al guanajuatense ya le ha llamado la atención públicamente la propia gobernadora por demorarse en licitar obras y por aletargar las entregas. Obras que se anuncian, se presumen y no se terminan.