Vicente Luna Hernández

Después de la tormenta, la calma reinará

Después de cada día, la noche llegará

Después de un día de lluvia, el sol se asomará

Y después de ti, ¿qué?, después de ti ¿qué?

Después de ti ¿qué?

José Feliciano

No llegó a la presidencia del INE con los votos legislativos de la Cámara de Diputados pero sí llegó con un contratista consentido en la maleta,  ante la ausencia de acuerdo entre el oficialismo y la oposición Guadalupe Taddei Zavala llegó por tómbola en el 2023 para un periodo de 9 años, su cercanía con Morena no está a discusión, lo que se discute es a quien le “dejo” de ser útil,  está claro que en su caída la oposición fue un espectador y “alguien” de la llamada 4 transformación vio que la Presidenta del Instituto Electoral.. por “amor” al poder se había transformad.

Son lamentables para el sistema democrático de México las graves acusaciones contra la presidenta del Consejo General,  el manto protector político que presumía le hizo creer que era inmune a las críticas de la oposición y de diversos expertos en Derecho Electoral por la manera en que se llevaba la administración y las finanzas del organismo, ironías del destino, no fue el mal conteo de los votos motivo de su caída, ni su cercanía con el poder oficial, no fue la mala instalación de una casilla…fue  un “casillas” su perdición.

Lo cierto es su relación “institucional “ con su proveedor favorito José Alfredo Hernández Casillas inicio en Sonora y se consolidó en la Ciudad de México, en su soberbia contribuyó Morena al reformar el artículo 45 de la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales para consolidar su poder como Consejera Presidenta, el poder que la encumbró es el mismo poder…que la tumbó.

La película que Morena puso en pantallas gigantes en el zócalo de la Ciudad  de México es una película que el pueblo “creyó” que era un filme del pasado, una historia que narraba el control del poder político oficial en un organismo electoral presuntamente independiente y autónomo, el pueblo ya la vio,  la historia cuando la Secretaría de Gobernación era la responsable de contar los votos y por lo consiguiente…”los contaba mal” es la historia que el pueblo bueno y sabio no quiere que regrese por que eso impidió que se llevarán a cabo elecciones creíbles y que se respetara la voluntad popular, la caída de la presidenta del INE no es un bálsamo de agua fresca para la democracia si se trata de poner a una o un presidente del INE sin rubor alguno…la película “Taddei totalmente Palacio” no vale en los tiempos de la “revolución de las consciencias” que se respiran en México. 

México no puede ni debe retroceder en la consolidación de nuestra Democracia, el pueblo debe darle el mismo valor a la democracia como se la da a los programas sociales,  la libertad de elegir a nuestros representantes populares confiando en las instituciones electorales del Estado debe ser una máxima popular, ante los graves señalamientos presuntamente ilegales llevados a cabo o tolerados por la presidenta del Consejo General la exigencia no solo es la renuncia de Taddei, la exigencia es la “limpieza” de la casa responsable de la organización de los procesos electorales respetando los valores que son el alma y espíritu de todo sistema democrático, ¿realmente de que se habla cuando se habla de la Transformación de la vida pública del país?

La oposición no tiene nada que festejar si llega a la presidencia del INE una o un incondicional de Morena, el riesgo de empañar su independencia está latente y no se debe de bajar la guardia, esto significa que se debe seguir señalando y exhibiendo toda irregularidad e ilegalidad qué lastime la credibilidad del voto popular, la transformación no debe ser sinónimo de volver a un pasado presuntamente ya superado, después de años de luchas ciudadanas por la independencia de los organismos electorales México pudo presumir una institución electoral con alta aceptación popular y digna de los anhelos democráticos del pueblo pero también que justificaba los miles de millones de pesos invertidos para su consolidación democrática, después de un pasado “tenebroso” en los últimos años se logró – antes de llegada de la presumida 4T – que el INE fuera una de las Instituciones con mayor credibilidad y confianza en México, ¿llegó la transformación o la deformación institucional?

“El INE no se toca” fue un clamor social que -lamentablemente – no llegó a Palacio Nacional, el proceso electoral está en marcha por su base institucional, sin embargo, la gobernabilidad depende en gran medida de la independencia del organismo ante los embates del poder político,  ilusos aquellos que creen que tener solo el control del INE es suficiente para gobernar, es indispensable – para la convivencia social  y la estabilidad institucional – que cada Poder del Estado asuma sus responsabilidades y cumpla con el mandato de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,  ayer el grito fue “El INE no se toca” mañana puede ser…”Fuera quien toque el INE”.

Más allá del desempeño de las autoridades del INE está claro que ante los nubarrones que se posan encima del organismo responsable del proceso electoral el pueblo debe estar atento,  tan atento como está para acudir a los cajeros del Bienestar, el pueblo bueno y sabio debe asumir que también es importante el Bienestar democrático del país.

P.D.- Con el ánimo que entre el conteo de votos e instalación de “casillas” no interfiera el “ amor” a otros intereses ajenos a los valores institucionales del INE…Escribiré otro día.