Agustín Basilio de la Vega

La Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio fue establecida en 1943, cuando se creó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); se estableció como Modalidad 40 formalmente en 1973 y fue reformada en 1997. Este régimen permite que los trabajadores que dejaron de cotizar con un patrón, al perder un empleo, puedan seguir aportando por su cuenta las cuotas patronales y del trabajador para completar o acumular semanas y así no perder su pensión al llegar la vejez. También ayuda a mejorar el monto de su futura jubilación, según sus posibilidades.
Aproximadamente 780 000 mexicanos, de acuerdo con los datos disponibles, se han acogido a esta modalidad y han logrado pensionarse conforme a lo que establece la Ley. De este universo y de manera aproximada, el 30 % lo ha hecho con pensiones que van de $8,500.00 a $12,000.00; otro 30% entre $15,000.00 y $24,000.00; 20% entre $25.000.00 y $38,000 y 20% entre $45,000.00 y $ 80,000.00 pesos dando como promedio $25,000.00 por pensionado.
Los montos de las pensiones dependen de las semanas cotizadas, del salario que se escoge en dicha modalidad y de la edad a la que se retira la persona, pues quien determina que a sus 60 años ya no encuentra trabajo o no puede hacerlo obtiene solo el 75% de la máxima pensión que alcanza con el promedio de sus últimos 5 años de cotización. Una persona que por el contrario quiere jubilarse con el 100% de su ingreso debe esperar hasta los 65 años.
Esta modalidad 40 sólo es posible para los trabajadores que se rigen por la llamada ley 73. Una trabajadora que cotizó 1,500 semanas (casi 30 años), que ganaba $10,000.00 mensuales y que perdió su empleo, podía acogerse a la modalidad 40 e invertir durante 5 años su gratificación y ahorros o incluso solicitar un crédito para aportar al IMSS y así obtener una pensión de hasta $25,400.00 a sus 65 años, pero como el gobierno actual ya no quiere pagar estas pensiones, ahora esa misma persona, con el nuevo limite que anunció el gobierno solo podrá cobrar $14,100.00.
El actual Gobierno está violando no solo leyes sino hasta la misma Constitución pues redujo pensiones a los jubilados de PEMEX y CFE violando el principio de la no retroactividad y sus derechos adquirido;, también confiscó los ahorros en las AFORES de las personas mayores de 70 años y ahora pretende limitar al último salario más  una UMA el tope del salario con el que alguien se puede pensionar mediante la modalidad 40 pero no sabemos a quienes más pretende afectar.
Con estas medidas se lastima a millones de familias que desde la economía formal han aportado por décadas recursos y han planeado su retiro de manera ordenada, se viola el principio de la confianza y el de la progresividad de los derechos humanos. El gobierno, lejos de fomentar el ahorro, premia la informalidad y derrocha en elefantes blancos que son auténticos barriles sin fondos y que han quebrado ya las finanzas públicas.
Mas del 53 % de la población económicamente activa se encuentra en la informalidad y esta va en aumento pues se han reducido el número de patrones en todo México como consecuencia del incremento del salario mínimo sin tomar en cuenta la inflación y la productividad reales. Es justo este sector el que debe reducirse para incorporar a más trabajadores a que tengan los beneficios y las prestaciones sociales como INFONAVIT e IMSS para que puedan acceder a viviendas, servicios médicos y pensiones. A mayor número de personas en la formalidad mas se incrementa las aportaciones patronales y de los trabajadores para hacer sostenibles estas prestaciones sociales.
Para sostener el gasto creciente del gobierno, éste ya no sabe de dónde obtener recursos y prefiere  disminuir las pensiones institucionales y aumentar los subsidios a personas que nunca han aportado ni cotizado nada a ningún sistema de pensiones. La justificación de que son pensiones doradas o muy caras demuestra que la 4T prefiere pagar mini pensiones de $3,100.00 bimestrales que se perciben como obsequios del papá gobierno, gracias al llamado Banco del Bienestar (es una oficina de pago estatal) a que se paguen pensiones dignas fruto de décadas de esfuerzo y trabajo.
La ecuación electoral es simple: quitar a pocas personas pensiones ganadas con trabajo, ahorro, esfuerzo y años y regalar a muchos electores unos cuantos pesos mediantes credenciales guindas con la propaganda de Morena. En ambos casos, por los cambios demográficos y estudios actuariales deficientes e irresponsables, el gobierno tiene que subsidiar la mayoría de las pensiones, pero sabe que las no contributivas les dan triunfos electorales y mucho dinero a los gobernantes.
Si de verdad se quiere fortalecer el sistema de pensiones en México vale la pena empezar por educar a los niños en finanzas personales para que aprendan a ahorrar, invertir, apreciar la bancarización de los recursos y pensar en su futuro, a promover las AFORES o la modalidad 10 entre otros mecanismos pensionarios. Es conveniente a impulsar la libertad para poner un negocio o trabajar, a respetar la propiedad privada y a no gastar en obras que no son rentables ni social ni económicamente.
Finalmente acusar de corruptos o de hacer simulaciones a cientos de miles de ciudadanos que con estricto apego a la ley planearon su pensión como los ingenieros de PEMEX, CFE o personas dentro del IMSS es mezquino. La realidad es que el gobierno quiere quitar recursos a unos para continuar con sus programas electoreros. Ojalá impere la prudencia y se respete la ley para que se construya el Bien Común con fundamento en el respeto de la dignidad humana y el Estado de Derecho.
X @basiliodelaVega