Oved Contreras
Secas Mecas

De Xalapa a la sede del INE hay 300 kilómetros. Enma Patricia García Rodríguez los recorrió en menos de seis meses. Y en ese trayecto cargó todo el expediente de irregularidades que dejó en Veracruz. García Rodríguez fue la contralora de los Servicios de Salud de Veracruz (SESVER) en el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez. De 2022 a febrero de 2025 fue la encargada de vigilar que no se robaran el dinero de salud. Justo en ese periodo la Auditoría Superior de la Federación detectó el hoyo.

La Cuenta Pública 2023 arrojó 219.8 millones de pesos de daño patrimonial en el FASSA. Auditoría forense: 481.2 millones más en contratos de SESVER sin comprobar. Suma total que la prensa documentó: 1,195.7 millones de pesos sin acreditar. Con esos números, renunció el 28 de febrero de 2025, pero no se renunció para irse a su casa. Renunció para llegar a la Dirección de Recursos Financieros del INE.

En el periódico Reforma, el 22 de octubre, apareció la foto que cierra el círculo. García Rodríguez conviviendo en las reuniones sociales del empresario José Alfredo Hernández Casillas, el proveedor consentido del INE que hoy investiga la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). El hombre de las boletas electorales. El hombre de la cercanía con Guadalupe Taddei.

La investigación documenta al “Club Taddei”: funcionarios que manejan contratos, auditorías, compras y sistemas del INE, reunidos en casa del proveedor. No son becarios. Mario Alfonso Burciaga Esparza, director de Recursos Materiales y Servicios; Iliana Araceli Hernández Gómez, titular de la Unidad de Género; José Alberto Pérez de Acha, coordinador de Servicios de Informática, y Enma Patricia García Rodríguez, directora de Recursos Financieros.

La misma que en Veracruz debía evitar el saqueo, ahora en el INE firmaba evaluaciones técnicas. El 15 de agosto de 2025, ella y la subdirectora de Contabilidad, Fabiola Pérez Soriano, evaluaron la licitación LP-INE-020/2025 para la auditoría externa del propio INE. Cinco días después le dieron el contrato a Zárate García Paz y Asociados. Trece días después, ella misma reportó al Órgano Interno de Control que esa empresa había presentado documentación posiblemente falsa.

Hoy García Rodríguez ya no está en esa dirección. Para agosto de 2026 el titular es Osvaldo Antonio Acuña Serrano. Pero el daño está hecho.

La carpeta FGE/FECCEV/80/2025 de la Fiscalía Anticorrupción de Veracruz la tiene señalada por ejercicio indebido, abuso de autoridad, uso ilícito de atribuciones, peculado y enriquecimiento ilícito junto con otros ex de SESVER. Es la misma persona que pasó de vigilar 1,195 millones sin comprobar en Veracruz a administrar el presupuesto del árbitro electoral.

Y es la misma persona que terminó sentada en la mesa del empresario por el cual hoy renunció Guadalupe Taddei. De la contraloría del SESVER al Club Taddei. La ruta veracruzana de la corrupción no se rompió. Solo cambió de sede.

EL MÁS AFECTADO…Ayer Veracruz no amaneció bloqueado por una manifestación. Amaneció sitiado por su propia realidad. El paro nacional de transportistas de este lunes tuvo en Veracruz su epicentro. No fue casual. De 38 bloqueos contabilizados por la Secretaría de Gobernación en 19 estados, al menos 8 fueron aquí. Ningún otro estado concentró tanto.

Empezó temprano. A las 7:45 de la mañana, en Xalapa, tráileres cerraron el bulevar Xalapa-Banderilla a la altura de la colonia 21 de Marzo. El acceso norte a la capital quedó colapsado. A esa misma hora, en el puerto de Veracruz, la historia se repetía: Rafael Cuervo a la altura de Puerto Seco, el kilómetro 13.5 del acceso al recinto portuario y Fidel Velázquez cerrados. Filas de kilómetros. Un carril a ratos, cierre total a ratos.

A mediodía el mapa ya era estatal. Rancho Trejo en Amatlán, San Cristóbal en Río Blanco, Coscomatepec, Cumbres de Maltrata — el punto que todos los operadores señalan como zona de asaltos — y hasta el sur: Las Matas en Coatzacoalcos-Minatitlán y el puente La ICA en Cosoleacaque-Nuevo Teapa. De Xalapa a Coatzacoalcos, la misma postal: unidades atravesadas.

¿Y por qué paran? No piden aumento de tarifa. Piden no morirse. Asaltos, robo de mercancía, agresiones a operadores, extorsiones de todo tipo, carreteras destrozadas, peajes impagables, combustible por las nubes y el cobro de grúas que es otro asalto con permiso. Y encima, la puntilla fiscal: en la Ley de Ingresos 2027 el gobierno baja de 300 a 250 millones el tope para el estímulo de peajes. Traducción: más empresas fuera, más costo para mover lo que comemos.

No es solo un berrinche de traileros. Canaco lo dijo clarito: por Veracruz cruza el 30 por ciento del comercio del país. Con 691 vehículos pesados detenidos a nivel nacional desde temprano, el puerto no carga ni descarga. Hay barcos esperando contenedores que no llegan. Si esto sigue hasta este martes, empezamos a hablar de desabasto de abarrotes y refacciones. La inseguridad que denuncian — asaltos, extorsiones y cobros de piso para dejar entrar mercancía a las ciudades — es la misma que vivimos todos en la 180.

Participan HAMOTAC, Canacar y federaciones. El delegado de Canacar en Veracruz, Norberto Limón Ambrosius, prometió que sería pacífico y con un carril libre. En la mañana no se cumplió. Hubo cierres totales.

El reclamo ya no es a SICT ni a Gobernación. Le hablan directo a Claudia Sheinbaum. Porque el discurso de abrazos no frena un asalto en Maltrata. Lo de hoy en Veracruz no fue un bloqueo. Fue un aviso. Cuando Veracruz se para, se para el 30 por ciento del comercio del país. Y hoy, Veracruz se paró.