Pepe Cortés

Hay delitos que se leen en una estadística y otros que se viven frente a la puerta de la casa. En Xalapa, el robo de vehículos, el robo a casa habitación y los asaltos a negocios se han convertido en tres motivos de preocupación para quienes todos los días salen a trabajar, abren sus establecimientos o simplemente quieren sentirse seguros en sus hogares.

Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, recopiladas por ENFEMEX con corte a septiembre de 2026, muestran que durante los últimos doce meses se abrieron 608 carpetas de investigación por robo de vehículos, un incremento del 50.9% respecto del periodo anterior. Los robos a negocios sumaron 374, con un aumento del 58.5%, mientras que los robos a casa habitación alcanzaron 264, un crecimiento del 2.7%.

Son 1,246 carpetas de investigación relacionadas con tres delitos que afectan directamente el patrimonio de las familias xalapeñas. Pero esas cifras corresponden únicamente a los hechos registrados oficialmente. ¿Cuántos robos más ocurren sin que las víctimas presenten una denuncia?

El robo de vehículos merece especial atención. Para muchas familias, un automóvil no es un lujo, sino una herramienta indispensable para trabajar, llevar a los hijos a la escuela o atender las necesidades cotidianas. Perderlo significa enfrentar un daño económico que puede representar años de esfuerzo.

Lo digo también desde mi experiencia personal. La semana pasada, frente a mi casa, robaron un vehículo. Y en dos ocasiones distintas intentaron robarme el mío. Tres incidentes en un mismo entorno que me llevan a preguntarme qué tan seguros están nuestros automóviles, incluso cuando permanecen estacionados frente a nuestras viviendas.

El robo a casa habitación representa otra amenaza. No se trata solamente del valor de los objetos sustraídos, sino de la vulneración del espacio donde las personas deberían sentirse más protegidas. Una familia que ha sufrido un robo en su domicilio difícilmente vuelve a dormir con la misma tranquilidad.

El tercer problema es el robo a negocios, precisamente el delito que registra el mayor incremento porcentual entre los tres analizados. Prácticamente todos los días encontramos en redes sociales publicaciones sobre comercios afectados. En ocasiones conocemos personalmente a las víctimas: el dueño de una tienda, un restaurantero o un pequeño empresario que invierte sus ahorros y trabaja diariamente para sostener su establecimiento.

Un negocio que sufre un robo no solamente pierde mercancía o dinero. También enfrenta gastos adicionales, daños materiales, temor entre sus trabajadores y clientes, y la posibilidad de volver a ser víctima.

Mi percepción es que durante octubre estos problemas se han intensificado. Aunque los registros oficiales disponibles llegan hasta septiembre y todavía no permiten confirmar un nuevo incremento, los incidentes cercanos y los testimonios que conocemos hacen necesario revisar lo que está ocurriendo en las colonias y zonas comerciales de Xalapa.

A esta situación se suma la desconfianza hacia las autoridades. Muchas víctimas prefieren no denunciar porque consideran que perderán tiempo sin obtener resultados o porque temen recibir un trato que las haga sentirse sospechosas en lugar de afectadas. La falta de denuncia dificulta conocer la verdadera dimensión del problema.

Frente a estos tres delitos se necesitan respuestas concretas: vigilancia en zonas de estacionamiento, patrullajes en colonias habitacionales, protección de corredores comerciales, investigación de los robos y mecanismos efectivos para recuperar vehículos y bienes sustraídos.

Las autoridades municipales y estatales deben explicar qué acciones están realizando y cuáles son sus resultados. No basta anunciar operativos; es necesario conocer cuántos vehículos se recuperan, cuántos robos se esclarecen y cuántos responsables son llevados ante la justicia.

Porque la seguridad en Xalapa debe comenzar por tres derechos elementales: conservar el automóvil que tanto costó comprar, sentirse protegido dentro de la propia casa y poder abrir un negocio sin temor a ser asaltado.

La delincuencia no debería convertirse en parte de nuestra vida cotidiana.

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@pepecortesmx

Economista y abogado. Analista político y articulista.