En una entrevista concedida al comunicador Pablo Iglesias, la gobernadora Rocío Nahle García decidió zanjar cualquier duda identitaria con una afirmación directa, contundente y difícil de refutar… al menos en años calendario.
“Soy veracruzana y llevo más de 40 años viviendo en el sur de Veracruz”, declaró.
La frase, pronunciada con la seguridad que dan cuatro décadas de residencia, buscó subrayar su arraigo con el estado que hoy gobierna, como si el tiempo habitado funcionara también como credencial política y comprobante automático de pertenencia.
Nahle, originaria de Zacatecas, ha desarrollado gran parte de su vida profesional en el sur veracruzano, particularmente en Coatzacoalcos, donde trabajó en la industria petrolera antes de dar el salto a la política nacional y posteriormente a la gubernatura.
La declaración, sin embargo, llamó la atención por lo que dice… y por lo que evita.
No hubo mención a políticas públicas, indicadores, resultados o balances de gestión.
Solo una línea clara:
«Llevo aquí mucho tiempo».
En términos políticos, una especie de “ya me la sé” aplicado al gobierno.
En redes sociales y círculos políticos locales, la frase fue interpretada como un intento de reforzar cercanía con la ciudadanía en un momento donde el debate público se centra menos en el origen y más en la evaluación del desempeño gubernamental.
La entrevista con Pablo Iglesias se suma así a una narrativa en la que la identidad personal ocupa el centro del discurso, mientras los resultados quedan, por ahora, fuera de cuadro.
Porque, al parecer, en Veracruz los años vividos ya también gobiernan.
«Es la primera mujer Gobernadora en Veracruz, y puede llegar a ser la primera mujer en ser revocada del mandato, si la narrativa de mal gobierno no cambia».



