Sergio González Levet
Sin tacto
En los últimos meses, los analistas de la cátedra en Veracruz se han dado vuelo promoviendo la idea de que los candidatos tradicionales de la oposición se han visto asediados por el partido Movimiento Ciudadano con el fin de que se dejen convencer y sean los abanderados naranjas para las diputaciones federales y locales del año entrante, para las alcaldías de 2029 y para la gubernatura y las senadurías de 2030.
Unos más otros menos, los opinadores bordan relatos en los que intervienen políticos de antaño dejándose querer por los miembros distinguidos que fundaron MC el 1º de agosto de 1999. Aparecen en ellos como protagonistas displicentes, que muestran cuando mucho una intención de bajo grado para participar como candidatos emecistas, y que probablemente darían su brazo a torcer en la medida en que se les entregue el control del partido, y la facultad de establecer las condiciones en las que participarían, así como el control de la estrategia y los dineros de las campañas.
Son historias realmente bonitas, en las que el coordinador estatal de Movimiento Ciudadano, Luis Carbonell de la Hoz, andaría pidiendo audiencias, solicitando ser escuchado, rogando por reuniones… ja ja ja.
Son verdaderas piezas literarias que cumplen todos los requisitos de una ficción narrativa, pues son verídicas, tienen una lógica impecable en su diégesis, manejan convenientemente las figuras de pensamiento y de lenguaje, aunque son pobres en su sintaxis. Tienen mucha invención y poca gramática, pero son creíbles si no se les pone mucha enjundia en la interpretación.
Tienen casi todo para cumplir con las exigencias de la lógica deductiva.
Pero les falta tomar en cuenta un factor fundamental.
El factor Dante.
¿Alguien creería que el exgobernador, exdiputado, exsenador; que el inteligentísimo joven político que convenció a Rafael Hernández Ochoa, que fue tomado en consideración por Agustín Acosta Lagunes y que adoptó don Fernando Gutiérrez Barrios como su heredero en Veracruz; que el violento pensador y calculado planeador depondría su carácter, su personalidad, su historia, su experiencia y sus triunfos partidistas para ponerse a rogar a otros que lo acompañen en su partido victorioso?
¿Alguien en sus cabales piensa que olvidarán su lema de ningún Yunes en el partido?
O no lo conocen, o se hacen patos con la peculiar forma de ser del alvaradeño que creció en Córdoba.
La verdad es que Dante Delgado Rannauro, Jorge Álvarez Máynez y Luis Carbonell de la Hoz ya no saben cómo hacer para quitarse de encima tantos moscardones que quieren treparse graciosamente al éxito conseguido por los naranjas a base de esfuerzo, mucho trabajo, riesgos, inversiones y tiempo robado a sus familias.
No, Movimiento Ciudadano no anda buscando candidatos. Los tiene y de sobra, y son perfiles nuevos, diferentes, jóvenes, preparados. Son ellos los que le darán victorias y futuro al sueño que ha hecho realidad Dante Delgado.
Los otros ya no caben.
sglevet@gmail.com




