
Inocencio Yañez Vicencio
Para emitir un juicio de esta naturaleza, hay que deshacerse de prejuicios, preferencias afectivas, de sujeciones direccionales y, principalmente, de desplantes viscerales, ni filias ni fobias.
No sólo hay que rastrear archivos, textos, hemerotecas, hay que interrogar a amigos y familiares de los que han estado al frente del Ayuntamiento.
Me hubiera gustado, desde luego, que las opiniones recogidas favorecieran a un amigo o conocido, o que aún viviera; no para ir corriendo a cobrarle la nota, no porque siempre es reconfortante contar, entre amigos o conocidos, un personaje que pase el escrutinio público, que bien sabemos , son pocos.
No, ninguna persona que yo haya tratado, pasó con excelentes calificaciones su ejercicio comunal.
Antes de seguir quiero advertir que los tuxpeños tenemos fama de no hablar bien de otro tuxpeño. No creo en eso. Somos pésimos para evaluarnos. Se decía que Don Jesús Reyes Heroles, no quería por eso a sus paisanos, lo cual era falso. Fue muy generoso con las personas que compartió sus años que vivió en su lugar de orígen. Recuerdo que hubo un alcalde que repetía que Reyes Heroles, no quería a los tuxpeños y cuando lo trató se volvió su mayor apologista.
Tuxpan es tan hospitalario que ha hecho presidentes municipales a muchos vividores y filibusteros. Hace mucha politica de café, ni pensar en la política que se hacía en los salones ( casas de personajes, como la que tuvo lugar en el domicilio de La Corregidora). Necesita elevar su concepto de la política para salir de ese caso que la hace presa de lacras sociales.
Mi pueblo es irreverente. Su mejor etapa fue durante Ruíz Cortines. El que menos presumía de influyente. Con Ruíz Cortines tuvieron un poderoso secretario de la presidencia, que todavía existen quienes afirman que murió envenenado y que pudo ser presidente. Escuelas, mercados, hospitales…; de le atribuyen a la gestión de Enrique Rodríguez Cano, que nació en una congregación del municipio de Tamiahua, pero se veía y se ve como nativo. Su monumento mayor es el Puente, que en vida lo prometió. Puentes, por cierto , muy bien construído.
Don Jesús Reyes Heroles, llevó la planta de petróleo que está en Cobos. El Boulevard, por su gestión, tiene su nombre.
Recuerdan mucho las malas actuaciones del alcalde Beto Domínguez.
Muy viva la desastrosa administración del médico Jaime Zapata Vázquez, que fue a prisión por sus fechorías.
El licenciado Pericles Namorado, es recordado, en sus dos administraciónes por ser una persona muy honesta, pero dado a sus parrandas y, ayudar, si, pero a sus amigos. Conocido por colocarse en el centro de la política, no daba color.
Alberto Arango de la Huerta, para la mayoría fue un presidente dedicado a cuestiones cotidianas, sin planes importantes, que la gestión de las obras relevantes se las dejó al Comité de Desarrollo Portuario que encabezaba Pol Cruz Katas.
Crisóforo Hernández Cerecedo, lo recuerdan como un alcalde que no le metió manos al cajón pero le abrió las puertas a personas sin militancia ni compromiso social.
Hubo un alcalde, no se imaginan porqué lo critican. Porque no robó. Es Julio Deschsmps, Háganme favor. Así somos los tuxpeños. Es que nuestra gente no daba crédito a que, después que dejó la Presidencia, lo vieran sin un centavo en sus bolsas.
Es muy agradable, que hasta expresidentes municipales amigos, coincidan en que si mejor presidente municipal, haya sido un hombre que a penas veía pasar de lejos a su rancho o sentado en una banca del sitio de colectivos que iban a Cobos, rumbo a la Barra Norte. Ahí se sentaba con el famoso Cipriano Arisgusnaga, que todos querían estar a su lado pero no frente a él. Esa persona era Don Jorge Gutiérrez Morales, que llegó a presidencia municipal, impulsado por la CROC que jefaturaba el oriundo de Ozuluama, pero que los tuxpeños reclamamos como nuestro por su humildad y honestidad. A mí me causaba grata impresión ver al senador Silverio Ricardo Alvarado, sentado , como cualquier ciudadano, en la escalinata de la Presidencia de Tuxpan.
No obstante que por entonces, el presupuesto municipal se destinaba entre un 40 o 60 por ciento a pagar maestros, transformó la ciudad. Me dicen que siempre estuvo muy consciente que la gente va al Palacio Municipal a pedir y con él todo mundo salía contento. Fui , en su tiempo, al Palacio para tramitar mi beca de 100 pesos mensuales y permiso para bailes que organizaba mi secundaria, pero para eso trataba con administrativos. Las dos veces que lo traté fueron, la primera cuando el Inspector de Policía, conocido por Sancho, impuesto por el Jefe de la zona militar Genersl de División Joaquín Paredes Menchaca, me encarceló por hacer una huelga en la Secundaria Técnica 33, hoy 2. Me dijo: únicamente lo mandé a llamar para decirle que yo estaba fuera, que si he estado donde estoy sentado no lo hubieran aprehendido. Le pregunté: eso es todo, me indicó que sí. No le dije nada, pero lo sentí mi amigo. La segunda vez que lo visité, fue porque un compañero me platicó que estaba apoyando a los que salíamos a estudiar. A mí me regaló 100 pesos, con los que pagué mi primera mensualidad de la pensión y de ahí a la calle. Y saben qué. Me da pena decirlo, pero cuando al siguiente presidente, que era Pericles, le dije que adelantara esos 100 pesos mensuales, me dijo que no se podía. A Genaro del Angel ( que tenis una Plaza federal y a otras dos muchachas les dió a cada uno Becas de 300 pesos mensuales. No me valió que en ese entonces yo era el dirigente juvenil del PRI.
Puedo decir que prácticamente no traté a Don Jorge Gutiérrez Morales, pero los testimonios escritos y orales, condenan a unos y revonecen bien a otros, pero es unánime la calificación que hacen de Don Jorge Gutiérrez Morales, como si mejor Presidente.



